Tabla de contenido
SEGUNDA DE TRES PARTES
Chilpancingo, Gro. — En esta segunda entrega de la entrevista a profundidad con Félix Salgado Macedonio, el panorama político de Guerrero se somete a la "prueba del ácido". Lejos de las ambigüedades discursivas, el senador encara las mediciones reales del tablero electoral y lanza un desafío directo a la dirigencia de su partido: «Yo pido que me encuesten».
Con la seguridad que le otorgan —según sus propias palabras— los números que lo colocan a la cabeza, Salgado Macedonio desmenuza su capital político frente a las nuevas figuras del relevo generacional y la consolidación de las mujeres en el poder.
Sin embargo, el diálogo no se queda en la numeralia partidista. En un territorio marcado por la complejidad de sus dinámicas regionales, el veterano líder responde sin trabas sobre los alcances locales de la 'Operación Enjambre' y la urgencia de blindar las candidaturas de cualquier vínculo con la delincuencia organizada. Desde la fiscalización de sus propias cuentas bancarias y declaraciones patrimoniales hasta su particular visión para combatir la "pobreza eterna" del estado, el polémico político guerrerense expone las cartas de una lucha histórica que, a sus 70 años, asegura que aún sigue joven para continuar.
Parte II: Mediciones internas, la seguridad de los aspirantes y la lucha histórica
"Pido que me encuesten" y la medición real de puntos
Reportera: Sobre que prendería todas las veladoras, para que Morena hiciera un análisis concienzudo en Guerrero y postulara a la persona con más fuerza, porque no se trata solo de ganar la gubernatura, sino también de ganar los ocho distritos federales, porque se necesitan los ocho en la Cámara para que la presidenta siga teniendo la mayoría calificada ¿Usted platicó este tema, así como lo está planteando en estos momentos, con Ariadna en la reunión que tuvo hace dos días?
Félix: Platicamos e hicimos un análisis, pero aparte yo le dije y lo planteo: a ver, si me dicen: «Félix, no vas a la encuesta», bueno, no voy a la encuesta de Morena.
Reportera: ¿Aceptaría?
Félix: Si dicen que no voy, pues no voy. ¿Que no me registre? Pues no me registro. Si Morena me dice «no vas», no voy; tendrá sus razonamientos. Pero, ¿yo qué le digo a Morena? Encuéstenme, como decía Saúl, el de Zacatecas: encuéstenme. Sí, pero yo no les pido que me encuesten en la encuesta formal, sino que les digo: a ver, encuéstenme y vean cuántos puntos tengo, y valoren si consideran que pudiera salir como un candidato de la coalición, como un candidato de unidad, como un candidato que aporta, pues ahí tienen los puntos, son innegables. Pues voy arriba en la encuesta, dos a uno, modestamente. Yo les digo: valoren. Si dicen «va mujer», pues va mujer. La que va arriba es Bety como mujer; digo, es la que va arriba en la encuesta. Y el hombre voy yo, con un impedimento; Bety no tiene ningún impedimento.

Reportera: ¿Andas buscando la gubernatura o por qué quisiera ser gobernador? Entendemos que tiene más de 30 años buscándolo y no se le ha dado.
Félix: ¿Y saben qué es lo peor? Que sigo insistiendo y que estoy joven. Yo le dije a la presidenta: «Yo estoy joven, me espero», como una vez dijo en la mañanera. Si dicen: «Félix está joven y que se espere», es correcto.
Reportera: 76 años tendría si se espera.
Empoderamiento de las nuevas generaciones y la consolidación de las mujeres en el poder
Félix: Tengo 70, entraría a los 76. Pero fíjate, te digo lo siguiente: yo lucho por el empoderamiento de las mujeres y de los jóvenes. Acabo de tener una reunión con jóvenes. Yo quiero que ellos abracen la política, como decía Andrés Manuel, que entre el relevo generacional, ya. ¡Félix, ya chole! Y a mí me va a dar una satisfacción grande, enorme, ver que ya los jóvenes presiden, y eso me da gusto.
Reportera: Y empoderados, ¿y sin prácticas viejas, no?
Félix: Empoderarlos con nuevos pensamientos y una cultura diferente; entonces, eso es lo que yo quiero. Yo les pregunté: «Levanten la mano quienes tienen 70 años». Ninguno. Le digo: «No me frieguen». Bueno, ninguno; no, pues ninguno, yo era el más viejo. Entonces, imagínate estar viejo y lograr ver a los jóvenes empoderados, porque muchos ya murieron y no lograron verlo: Rafael Hernández Acevedo, por mencionarte uno; muchos que murieron; Guillermo Sánchez Nava, que está enfermito; Octaviano; Santiago Dionisio, que ya no está. Entonces, para mí es una satisfacción y una dicha ver el logro de nuestra lucha de 38 años, de que están las mujeres empoderadas.
Imagínate, soy enemigo de la reelección, y yo ya termino mi primer periodo en el Senado y les digo: «Yo ya no». Entonces Mario Delgado, que era el presidente nacional de Morena, me dice: «¿Cómo que ya no? Mira hasta dónde estás en las encuestas. Tienes que ir, ¿te vas a rajar?». Le digo: «Pues no me rajo, pero yo ya no quiero; yo ya fui varias veces senador y diputado, ¿verdad?». «No, no, no, no te puedes rajar».
Reportera: Pero y entonces, ¿por qué quiere ser gobernador?
Félix: «Y menos ahora, pues, que va una mujer. Vas a pasar a la historia porque un guerrerense estará apoyando a una mujer que va a ser la primera presidenta de México, así que no te puedes rajar». Bueno, no me rajo, pues; ahí voy, en contra de mi ideal y de mi principio de la no reelección, ahí voy. Y yo soy senador de reelección. Ahora bien, aquí entendido ya qué es el nepotismo, ¿no? Y qué es una elección constitucional. Cuando decíamos esto: no se pueden heredar los cargos, no se pueden heredar. ¿Cómo mi hija me va a heredar? Pues no puede heredarme. Yo tengo que ir a una elección constitucional y el pueblo dirá si voy o no voy.

Reportera: ¿Entonces usted pide que lo encuesten?
Félix: Yo pido que me encuesten. No he dicho que quiero, no he dicho que voy y no he dicho que no voy; yo nomás digo eso y que se analicen los resultados. Un trato digno como militante, como un activo político de Morena que estoy arriba en la encuesta. Pero yo quiero que me midan. Entonces, si dicen allá arriba: «Es que se ve mal», ah, bueno, pregunten al pueblo de Guerrero; si se ve mal, yo voy a sacar cero votos, cero puntos.
Reportera: Pero entonces, ¿sería poner en un aprieto al partido y a la presidenta de México?
Félix: (Sonríe) Es que estamos en un dilema, estamos en una encrucijada; en eso estamos. Entonces yo les digo...
Reportera: ¿Cómo resolverlo?
Félix: A ver, yo no he dicho que quiero, no ando en campaña, no ando haciendo ninguna pinta, no van a encontrar ni una pinta mía; hasta me enojo a veces y digo... El que es un producto conocido no necesita campaña o promoción, ya la gente me conoce. Entonces, no ando en eso, no urbanos en eso. (El senador aclara que no fue al informe de Bety, pero que la felicitó e incluso le pidió a muchos compañeros que fueran). Yo me reúno con Bety siempre, porque la tengo ahí en el Senado; como con ella, estoy con ella y yo no veo mal que una mujer sea gobernadora próximamente, no veo mal, a mí me alegra, a mí me alegra. Yo me siento muy honrado y muy satisfecho con ella.

Entonces, no estoy en ese plan de ser por ser, pero hay quienes piensan que debo ser; ahí está la opinión, entonces, es respetable. Y yo lo que quiero es que eso se respete, a la gente. Acuérdate de lo que nos han dicho ahí en Morena: «El pueblo manda», «Con el pueblo todo, sin el pueblo nada». ¿Qué más? Y el pueblo es el que decide.
Entonces, si nosotros dejamos que el pueblo decida, por encima de un lineamiento y apegados a la Constitución... Yo a la Constitución me amparo y tengo derecho, y que el pueblo decida, yo diría. Pero si dicen allá: «No, Félix, tú no», ah, bueno, entonces que decidan, pero que decida Morena.
Reportera: ¿Se le haría una injusticia que digan «Félix, tú no»?
Félix: O sea, ¿cómo un puñadito puede decidir sobre la opinión de un pueblo, el sentimiento de un pueblo? Entonces, yo lo que quiero es que no se lastime ese sentimiento del pueblo y que no se sienta traicionado por mí; yo no puedo traicionar la voluntad popular. Lo que diga la gente, lo que diga el pueblo. Y mi mística es la siguiente: yo nunca me promuevo, yo nunca digo que quiero, yo nunca digo que voy; es la gente. Si la gente se mantiene... Nosotros queremos que se mantenga. Yo les digo: «Compas, puede haber veto; puede ser Bety, puede ser Esthela, puede ser Abelina, puede ser Lupita. Quien sea, compas, yo los voy a llamar, los voy a convocar a apoyar». Y la gente así como que unas entienden y otras no entienden, y como que se apachurran tantito.

Pero te respondo a por qué me gustaría ser gobernador: lo que está haciendo Evelyn es justo exactamente lo que yo hubiera hecho, y yo me voy por ese sello. Entonces, quien venga de gobernadora o gobernador tiene que continuar con la Cuarta Transformación: ayudar con becas, las escuelas, las comunidades, los caminos, los puentes, la educación, y resolver los problemas de manera pacífica, sin represión, sin violencia. A veces puedo decir que se exceden y exageran los que tapan carreteras; o sea, ¿por qué vas a tapar la carretera? No la tapes, no sé, digo, alguna otra actividad. Pero la gente tiene que cruzar la carretera: los niños, los ancianos, los enfermos...
Reportera: Y la pobreza eterna en Guerrero que no se ha podido superar, senador.
Félix: No se ha podido. Tienen pensiones, tienen Sembrando Vida, tienen becas, etcétera, etcétera, y aún hay mucha pobreza. Aquí en Chilpancingo tú volteas y pues hay pobreza. Entonces, ¿qué necesitamos? Yo creo que necesitamos continuar con la Cuarta Transformación, pero meternos un poquito más al pueblo, más a la gente. A ver, ¿aquí qué hace falta? Pues vivienda. Entonces, buscar un espacio para construir viviendas y dárselas de manera gratuita a los que no tienen. Rescatar a los que están viviendo en puentes, debajo de los puentes, barrancas o zonas de alto riesgo, y llevarlos a algún espacio, a algún lugar; comprar el terreno o expropiarlo, si no lo quieren vender. Pero vamos a darle a la gente seguridad, bienestar y salud, que no falten los medicamentos.

Yo, cuando era alcalde, me metía, llegaba a los lugares y yo me daba cuenta, yo me daba cuenta. Por ejemplo, había colonias —recuerdo Bocamar con Marroquín, la calle que sube rumbo a los militares. Ahí entra Bocamar y Marroquín. Me decía la gente: «Oiga, es un puentecito chiquito y nos comunicamos Bocamar con Marroquín». «A ver, secretario, hazte el presupuesto y aviéntate el puentecito». Y la gente contenta, feliz; y era poquito, y era poquito.
Frente a la transparencia y la urgencia de blindar las candidaturas contra vínculos con la delincuencia
Reportera: Senador, en este contexto de la Operación Enjambre y de la iniciativa de la presidenta para blindar las candidaturas contra posibles vínculos con la delincuencia organizada, ¿usted cree que van a modificar la competencia interna aquí en Morena y en los partidos en Guerrero? ¿Sobre todo por la alta presencia de grupos delictivos que ha mencionado el secretario de Seguridad, Harfuch, como Los Ardillos, Los Tlacos en la zona centro, la inseguridad y la violencia que hay en Acapulco?
Félix: Muchos no le van a entrar. Muchos por temor a ser encontrados ahí con antecedentes, de todos, no nada más de Morena, de todos los partidos. Esta iniciativa es buena. Yo soy senador, yo estoy expuesto, yo estoy calificado, yo estoy allí.
Reportera: ¿Usted estaría dispuesto a que le apliquen la prueba del ácido que dijo la dirigente de Morena? O sea, ¿que todos los que aspiren van a pasar por esta prueba?
Félix: Forzosamente, forzosamente; tenemos que someternos a esas pruebas. Yo voté a favor de la iniciativa.
Reportera: La senadora Beatriz dijo que ya está limpia. ¿Usted también está limpio?
Félix: Yo no te puedo decir que estoy limpio, me lo tiene que decir la Fiscalía, ¿no?, en la Unidad de Inteligencia Financiera. Son los que tienen que decir «está limpio» o «está sucio», o «está enredado». Pero a ver, sí, claro, vale, comencemos: mis cuentas bancarias.
Reportera: Es lo que le iba a preguntar. ¿Usted está dispuesto a que se revisen sus cuentas bancarias? ¿El 3 de 3 también?

Félix: Mi cuenta bancaria es donde me depositan. O sea, es la cuenta nominal que le llamo, la cuenta del ingreso; es lo que yo tengo y con eso yo ahorro. Mi ahorro se llama cuenta de inversión, yo ahorro. Y con ese ahorro yo puedo comprar cosas: terrenos, casas, pero no son para mí, son para la gente. Compré lotes para los perritos, tengo un refugio. Compré lotes para construir cabañitas para la gente que vivía bajo los puentes, y otro para niños, jóvenes y viejos como yo, para construir canchas de básquetbol, de fútbol, y que son gratuitas; Niños Felices se llama. Pero todo eso es con mi dinero, de mi cuenta. Yo no tengo ninguna otra cuenta, no tengo bienes en otras partes que no sean los que tengo declarados. Entonces, yo hago una declaración patrimonial, hago una declaración de Hacienda.
Reportera: Ayer fue el último día. ¿Sí la hizo?
Félix: Sí, estoy puntual con mi declaración. Son dos declaraciones: la declaración patrimonial y la fiscal. Yo tengo el 32-D positivo que da Hacienda, no tengo más. No tengo más bienes que los que están declarados. ¿Qué cuenta bancaria puedo tener en algún país, o un bien en algún país? No tengo. Ni en la Ciudad de México tengo bienes; yo voy y vengo. Llego a un hotel, terminan mis días de sesión y vamos para atrás, a la hora que sea, ¿eh?, porque yo no vivo in la Ciudad de México, no me gusta. Bueno, yo soy hipertenso, a mí me sube la presión; llevo veintitantos años viviendo en Acapulco, en Marroquín.
