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Acapulco, Guerrero.— A seis días de que Morena designó a Beatriz Mojica Morga como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Guerrero, el escenario interno comenzó a moverse de la inconformidad hacia una etapa de reacomodo y acercamientos entre los principales liderazgos del partido.
Este domingo, Mojica hizo pública una fotografía con Félix Salgado Macedonio y acompañó la imagen con un mensaje de unidad. La coordinadora definió al senador como “un gran luchador social y político de nuestro estado” y señaló que ambos coincidieron en fortalecer al movimiento y trabajar de manera conjunta.
La imagen tiene un peso político particular porque Salgado Macedonio había evitado fijar una postura personal sobre la designación de Mojica. Apenas el viernes llamó a quienes participaron en el proceso interno a respetar los acuerdos firmados, dialogar y mantener la unidad, pero evitó fijar un mensaje porque aclaró que él no había participado en la contienda interna. También había subrayado que la coordinación partidista y la candidatura a la gubernatura corresponden a procesos distintos.
La fotografía de este domingo introduce un elemento político de peso: un encuentro público entre Mojica y uno de los actores con mayor influencia política dentro de Morena Guerrero.
El acercamiento con Salgado Macedonio se suma a una serie de reuniones sostenidas por la coordinadora durante los últimos días. Mojica se reunió con Pablo Amílcar Sandoval, con quien habló de unidad y trabajo conjunto, y también con el exalcalde de Acapulco Alberto López Rosas, quien participó en el proceso interno y acordó trabajar con ella por Morena y por Guerrero. Previamente había recibido el respaldo de Rogelio Ortega, Iván Hernández y Zeferino Gómez.
También sostuvo un encuentro con la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, para definir una ruta de organización basada en trabajo territorial, estructura interna y unidad en Guerrero.
En paralelo, uno de los principales focos de tensión de los primeros días comenzó a disminuir. Abelina López Rodríguez, quien cuestionó públicamente el resultado después del anuncio del 14 de septiembre, pidió este sábado a sus simpatizantes cancelar la marcha convocada en su respaldo y sostuvo que no pretende afectar al movimiento político al que pertenece.
La secuencia modifica el ambiente interno que se abrió inmediatamente después de la definición. El lunes, tras conocerse el resultado, hubo cuestionamientos y resistencias de algunos participantes; seis días después, varios de los principales actores han enviado mensajes públicos de reconocimiento, diálogo o acercamiento con la nueva coordinadora.
Esthela Damián tomó una posición distinta desde el primer día: reconoció públicamente el triunfo de Mojica y afirmó que aceptaba el resultado por convicción democrática. Hasta este domingo, sin embargo, no se ha difundido públicamente un encuentro entre ambas como los que Mojica ya sostuvo con otros liderazgos.
En los hechos, los primeros días de disenso abierto duraron aproximadamente una semana. Esto no significa que hayan desaparecido las diferencias entre los grupos internos ni que estén resueltas las negociaciones políticas rumbo a 2027, pero sí muestra un cambio en la expresión pública de esas diferencias: de los cuestionamientos iniciales a una sucesión de llamados y fotografías de unidad.
Personas cercanas al partido han señalado que durante estos días habría habido comunicación con algunos de quienes manifestaron inconformidad para buscar que cerraran filas alrededor de la coordinación estatal.
La reunión con Félix Salgado coloca el proceso en una etapa distinta: Morena comienza a trasladar la discusión desde quién ganó la encuesta hacia cómo se integrarán las distintas expresiones del partido.
La propia Mojica había adelantado esa ruta el día de su designación, cuando sostuvo que su responsabilidad sería organizar y unir, y aseguró que no habría compañeros “echados a la orilla”.
A menos de una semana del anuncio, la fotografía con Salgado Macedonio parece cerrar, al menos públicamente, uno de los capítulos de mayor incertidumbre de la definición interna.
De la competencia a la construcción
Acortar los tiempos de inconformidad y cerrar pronto el capítulo de la disputa interna permitiría a Morena pasar de la competencia a la construcción. Guerrero enfrenta problemas que no admiten que el partido permanezca atrapado durante meses en sus diferencias internas. Si los distintos liderazgos logran procesar sus aspiraciones, cerrar filas y comenzar desde ahora a construir una agenda común, la discusión podrá concentrarse en lo verdaderamente importante: definir el proyecto de estado que Guerrero requiere rumbo a 2027 y sentar las bases para consolidar, desde el territorio, el segundo piso de la Cuarta Transformación.
La encuesta ya resolvió quién coordina; lo que sigue es demostrar para qué quieren gobernar Guerrero.