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Ciudad de México.- Un estudio científico encontró que algunas plantas pueden adaptarse rápidamente para sobrevivir a sequías extremas, aunque no todas lo logran. La investigación analizó durante ocho años a 19 poblaciones de la planta Mimulus cardinalis en la costa oeste de Estados Unidos y México.
Durante ese periodo, los científicos observaron una de las sequías más intensas registradas en la región. Como resultado, varias poblaciones desaparecieron en ciertas zonas. Sin embargo, en otras ocurrió un cambio clave: aumentaron las variantes genéticas que favorecen la supervivencia en condiciones de calor y poca agua.
Las poblaciones donde estos cambios genéticos fueron más marcados lograron recuperarse más rápido tras la sequía. Esto sugiere que la evolución puede ocurrir en periodos relativamente cortos y ayudar a algunas especies a resistir los efectos del cambio climático.
El estudio también señala que esta recuperación depende de la diversidad genética previa de cada población. Es decir, si no existen variantes útiles desde antes, la adaptación puede no ocurrir.
Los resultados muestran que la evolución rápida puede ser una vía de supervivencia en la naturaleza, aunque no garantiza que todas las especies logren adaptarse a eventos extremos.