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Ciudad de México.- En un movimiento que redefine las reglas del juego político en México, el Congreso de la Unión dio el último martillazo para declarar constitucional el famoso "Plan B" de la presidenta Claudia Sheinbaum. Tras un maratón legislativo y el "sí" de 19 congresos locales, la reforma ya va camino al Diario Oficial de la Federación (DOF).
¿El objetivo? Poner a las instituciones "al servicio del pueblo" y, de paso, meterle tijera a los presupuestos que muchos consideraban excesivos.
Lo que cambiará en tu estado (y en tu bolsillo):
- Tope a los "sueldazos": Ningún consejero o magistrado electoral podrá ganar más que la Presidenta. Se acabaron los seguros privados y los esquemas especiales de retiro pagados con tus impuestos.
- Tijeretazo al Congreso: Los congresos locales ahora tienen un techo: no podrán gastar más del 0.70% del presupuesto de su estado.
- Menos es más: El Senado de la República tendrá una reducción progresiva de hasta el 15% de su presupuesto en los próximos cuatro años.
- Ayuntamientos compactos: Se acabó la multiplicación de regidurías. Ahora habrá un máximo de 15 por municipio, siempre bajo principios de paridad de género.
"Instituciones al servicio del pueblo"
Así lo celebró Laura Itzel Castillo, presidenta del Senado, quien calificó este día como la culminación de un proceso democrático y republicano. Para el oficialismo, es un triunfo de la austeridad; para la oposición, un golpe al funcionamiento institucional.
La pequeña derrota del oficialismo
No todo salió como quería Palacio Nacional. Aunque la reforma pasó, la oposición logró frenar uno de los puntos más polémicos: la fecha de la revocación de mandato. Originalmente, Sheinbaum quería que fuera en 2027, pero el Senado decidió que, si se realiza, será hasta 2028.
¿Qué sigue?
Los estados tienen hasta el 30 de mayo de 2026 para poner sus leyes en orden y ajustarse a este nuevo "cinturón apretado". Lo mejor de todo: el dinero que se ahorre con estos recortes deberá irse directo a infraestructura pública.