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Acapulco, Guerrero.- En un estado donde a veces parece que todo queda suspendido en el aire, un grupo de artistas ha decidido que ya basta de flotar. Bajo el provocador título "De la vista gorda, el Arte de hacerse wey. La secuela", 28 creadores guerrerenses presentan un proyecto que es, a la vez, una exposición de arte y un acto de rebeldía colectiva.
Lo que hace a este proyecto algo fuera de lo común no es solo lo que se cuelga en las paredes, sino cómo llegó ahí:
- La "Cuata": Una réplica de puro pulso. En lugar de esperar espacios, estos artistas construyeron con sus propias manos y dinero una réplica a escala real de la galería potosina Casa Canera dentro de Demina Laboratorio de Artes en Acapulco. La llamaron "Cuata" porque es parecida, pero con ADN guerrerense.
- Un sistema circulatorio de arte: La exposición "Dispositivo para drenar el Limbo" no es una galería tradicional. Imagina un pasillo teñido de rojo donde las obras están conectadas por un sistema que "late y drena". Es el arte desmantelando la Caja de Pandora para mostrar lo que otros intentan callar.
- El puente autogestivo: Este no es un esfuerzo aislado. Es un portal de intercambio real entre Guerrero, San Luis Potosí y Guanajuato, tejiendo una red aliada con espacios como Torre Andrade en León.
¿Cuándo y dónde?
Si quieres ser testigo de este "desmantelamiento" del limbo, aquí tienes la ruta:
- El "Pre-estreno" en Acapulco: El 17 de abril habrá una visita a puerta cerrada en la Casa Canera Cuata (Calle Mina s/n, Centro). Es la oportunidad de ver la obra antes de que viaje.
- La Gran Inauguración en SLP: La cita oficial es el 25 de abril a las 7:00 PM en la sede original de Casa Canera (Antonio Othaegui 330, San Luis Potosí).
La voz del colectivo
La curaduría, a cargo de Sirena de Caleta y Caletilla y el Comodoro Sotelo de la Mira, apuesta por una estética que rompe con lo institucional. Con artistas como Luis Arturo Aguirre, Jackie Martínez y Hugo de la Rosa (Don Burro), la muestra promete ser un choque visual y emocional.
El veredicto: En tiempos donde el presupuesto para cultura es una moneda al aire, este "ejercicio autogestivo" demuestra que para drenar el limbo solo hace falta voluntad, comunidad y dejar de hacerse... bueno, ya saben.