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Ciudad de México.- El Gobierno federal anunció un programa para acelerar la modernización de la industria de vehículos pesados en México mediante incentivos fiscales, financiamiento, nuevas regulaciones de seguridad y ajustes en el control de importaciones.
La estrategia busca fortalecer a un sector que participa de forma directa en el traslado de mercancías y personas en el país.
Cuatro ejes para renovar transporte pesado
Durante la presentación en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, detalló que el plan se estructura en cuatro ejes:
•Deducción inmediata de impuestos por la compra de unidades nuevas.
•Reactivación de esquemas de financiamiento para pequeños transportistas.
•Creación de una norma oficial en seguridad vehicular.
•Actualización de precios de referencia para la importación de vehículos usados.
Uno de los componentes centrales es la deducción fiscal en el primer año para quienes adquieran unidades nuevas.
Para ello se destinarán 2,000 millones de pesos orientados a incentivar la renovación de vehículos producidos o ensamblados en el país.
Incentivos fiscales para sustituir unidades
La medida busca acelerar el reemplazo de una flota cuya antigüedad promedio se estima en 19 años, lo que incide en riesgos de seguridad y mayores niveles de emisiones contaminantes.
El programa también contempla un esquema de garantías a través de Nacional Financiera con una bolsa inicial de 250 millones de pesos, dirigida a micro y pequeños transportistas conocidos como “hombre-camión”.
Garantías crediticias para pequeños transportistas
El objetivo es facilitar su acceso al crédito, ante las limitaciones que enfrentan para renovar sus unidades.
En conjunto, el plan podría movilizar hasta 6,000 millones de pesos para impulsar la modernización del parque vehicular.
Como parte de la estrategia, se prevé emitir una nueva norma oficial enfocada en elementos como frenos, iluminación, cinturones de seguridad y sistemas de visibilidad.
Nueva norma para seguridad vehicular
La intención es establecer estándares más estrictos que mejoren las condiciones operativas de autobuses, camiones de carga y tractocamiones.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el programa está dirigido principalmente a pequeños transportistas, al considerar que las grandes empresas cuentan con mayores capacidades financieras para sustituir sus unidades.
Indicó que la deducción inmediata permitirá reducir la carga fiscal y facilitar la adquisición de vehículos nuevos, además de incentivar la producción nacional en el marco del denominado “Plan México”.
Desde el sector privado, la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones respaldó la iniciativa.
Industria respalda modernización del autotransporte Su presidente ejecutivo, Rogelio Arzate Tapia, afirmó que el autotransporte moviliza más del 80% de las mercancías y que la renovación de la flota es necesaria para mejorar la seguridad vial, reducir emisiones y elevar la productividad.
El representante empresarial finalizó agregando que la industria genera alrededor de 200,000 empleos y que el programa envía señales de apoyo a la inversión y a la manufactura nacional, en un contexto marcado por la necesidad de actualizar la infraestructura vehicular del país.
Entre los asistentes a la conferencia matutina, estuvieron Rogelio Arzate Tapia, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) y Elías Dip Ramé, líder nacional de CONATRAM.
El mes pasado, en la conferencia presidencial Bajo Palabra+MX, planteó el tema de revisión por cobros excesivos y prácticas discrecionales de concesionarios de grúas y corralones en los ámbitos federal, estatal y municipal.

