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Acapulco, Guerrero.- En un abierto desafío a la disciplina institucional de Morena y a la dirigencia nacional que encabeza Ariadna Montiel, el senador con licencia Félix Salgado Macedonio amagó con la existencia de ofertas de reclutamiento por parte del bloque opositor y anunció el despliegue de una estructura de movilización paralela en todas las regiones de Guerrero, luego de que el aparato central del partido oficial le cerrara el paso para competir por la coordinación estatal de la llamada Cuarta Transformación.
Fiel a su estilo de confrontación y cálculo político, Salgado Macedonio utilizó una de sus escasas apariciones en el municipio de Iguala para enviar un mensaje cifrado a la cúpula morenista.
Mensajes cruzados
En entrevista para un medio local, el legislador confirmó formalmente que ha recibido invitaciones de diversas fuerzas de oposición para abanderar candidaturas externas rumbo al proceso sucesorio. Aunque se negó a revelar las siglas de los partidos que intentan capitalizar su capital político regional, la revelación operó como un claro elemento de presión interna frente al veto cupular.
"Yo soy de Morena, estoy en Morena y aquí seguiré", matizó de inmediato el polémico senador para matizar el amago. Sin embargo, en los hechos, la operación de su grupo político tomó una ruta independiente de las directrices de la Comisión Nacional de Elecciones del partido, que días antes fundamentó su exclusión de las encuestas oficiales apelando de forma estricta a los estatutos que prohíben el nepotismo, debido a su vínculo de parentesco directo con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
La estructura paralela: evasión del control partidista
Lejos de replegarse tras la negativa del aparato de Morena, el grupo político de Salgado Macedonio —aglutinado en torno a la estructura civil conocida como los "Toritos"— inició una estrategia de posicionamiento territorial que evade los canales formales del partido en la entidad. El legislador anunció el arranque de una gira por las siete regiones del estado bajo el cobijo de supuestas "asambleas informativas en defensa de la soberanía nacional" y en respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Fuentes locales e integrantes del partido interpretan este activismo como una maniobra de preservación de su estructura de bases de cara a las definiciones electorales de 2027. Al mantener movilizados a sus cuadros civiles en mítines regionales, Salgado Macedonio asegura el control de los hilos políticos en el estado, desafiando el intento de la dirigencia nacional por acotar su influencia dinástica en Guerrero.
El factor familiar: la postulación en Iguala
El despliegue territorial de Salgado Macedonio no solo busca desafiar las restricciones estatutarias de Morena, sino consolidar las posiciones locales de su núcleo familiar. Su reaparición en Iguala se dio precisamente en el marco de las actividades de su hija, Celeste Salgado, quien actualmente se encuentra inscrita en el proceso interno para buscar la candidatura oficial a la presidencia municipal de dicha demarcación.
Al participar activamente en los eventos organizados por las Redes de Celeste Salgado, el senador con licencia cobijó de forma directa las aspiraciones de su heredera política, en una muestra de que el clan Salgado mantiene la intención de expandir sus cotos de poder municipal a pesar de los candados que la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena ha intentado implementar desde la Ciudad de México.
Cuestionado sobre si sus movimientos implican una postulación anticipada para el relevo gubernamental, Salgado Macedonio recurrió a su habitual retórica de ambigüedad calculadora: "Hay toro, aquí estoy, y yo nunca dije que voy, como tampoco nunca he dicho que no voy". La advertencia queda en el aire para una dirigencia nacional que, si bien logró imponer el veto formal en los papeles, en los hechos sigue lidiando con el control territorial de un cacicazgo indomable en el sur del país.