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Cleopatra y Jelly Bean: las dos belugas que volaron 7 horas para escapar de la eutanasia

Los cetáceos dejaron atrás un parque acuático cerrado y llegaron al Oceanogràfic junto con cuatro delfines; su destino estuvo en riesgo, pero ahora tienen una nueva oportunidad

De Canadá a Valencia: siete horas de viaje para comenzar una nueva vida

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Valencia, España.— Durante siete horas cruzaron el cielo dentro de un avión especialmente acondicionado. No podían saberlo, pero aquel vuelo significaba mucho más que un simple traslado: era el comienzo de una nueva vida.

Cleopatra y Jelly Bean, dos belugas que permanecían en las instalaciones del desaparecido parque Marineland, en Ontario, Canadá, ya están en el Oceanogràfic de Valencia.

Las dos llegaron esta madrugada después de un vuelo directo desde Toronto, acompañadas por cuatro delfines —Tsunami, Lida, Echo y Marina—. Los seis animales fueron trasladados bajo supervisión permanente de veterinarios y especialistas en cuidado de mamíferos marinos.

Una segunda oportunidad

La historia de Cleopatra y Jelly Bean comenzó a cambiar cuando Marineland cerró sus puertas en 2024.

El cierre dejó a alrededor de 30 belugas y cuatro delfines en una situación incierta. El futuro de los animales llegó a estar en riesgo y, en enero de este año, el Gobierno canadiense rechazó la posibilidad de recurrir a la eutanasia mientras se buscaban alternativas para su reubicación.

Entonces comenzó una operación internacional para encontrarles nuevos hogares.

Y esta semana, dos de ellas emprendieron uno de los viajes más importantes de sus vidas.

El viaje de Toronto a Valencia duró siete horas de vuelo. Contó con un avión especialmente fletado, equipos veterinarios y meses de preparación para llegar al Oceanogràfic.

Un viaje que exigió meses de preparación

Especialistas del Oceanogràfic y de otras instituciones evaluaron previamente el estado de salud de los animales para determinar cuáles podían soportar el viaje y cómo debían organizarse los grupos, tomando también en cuenta las relaciones sociales entre los ejemplares.

El operativo forma parte de un esfuerzo internacional coordinado por la Association of Zoos and Aquariums (AZA) y un consorcio integrado por distintas instituciones zoológicas y acuarios de Canadá, Estados Unidos y España.

El Oceanogràfic es el único acuario europeo que participa en este rescate.

Ahora toca empezar de nuevo

Pero el viaje terminó y la historia apenas comienza.

Cleopatra y Jelly Bean permanecerán inicialmente en espacios separados del público para permitirles descansar, adaptarse al nuevo ambiente y recibir seguimiento veterinario.

En el Oceanogràfic ya viven otras cuatro belugas: Yulka, Kylu, Miranda y Plombir.

Miranda y Plombir también llegaron al acuario valenciano después de un rescate internacional. En su caso, fueron evacuados en 2024 desde Járkov, Ucrania, en plena guerra. Después de meses de adaptación, lograron integrarse con las otras belugas del recinto.

Ahora habrá que esperar para saber cómo se adaptan Cleopatra y Jelly Bean.

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