Tabla de contenido
Washington.— Una inundación repentina que afectó esta semana zonas de Nepal y el Tíbet volvió a poner bajo atención los riesgos asociados al calentamiento del Himalaya. Científicos investigan las causas exactas del desastre, mientras especialistas señalan que el cambio climático podría estar aumentando la posibilidad de este tipo de fenómenos.
El desastre habría comenzado con el colapso de una enorme cantidad de roca debajo de un glaciar, lo que provocó un deslave en una zona montañosa. Al mismo tiempo, parte del hielo del glaciar se desprendió y cayó hacia el valle, formando una corriente de lodo, agua, rocas y hielo.
El deshielo del Himalaya aumenta la inestabilidad de las montañas
El sitio del colapso se encuentra en la cara norte del monte Langtang Lirung, en el norte de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet, a unos 5 mil 200 metros de altura.
Investigadores explican que el calentamiento del planeta está provocando la pérdida de permafrost, una mezcla de tierra, rocas y materia orgánica que permanece congelada durante largos periodos. Ese suelo congelado ayuda a mantener estables las zonas montañosas.
Con temperaturas más altas, el permafrost puede descongelarse y debilitar la estructura de las montañas. Esto podría hacer que algunas pendientes sean más susceptibles a deslaves y desprendimientos de hielo y roca.
Científicos todavía investigan la causa exacta de la inundación
Aunque existe una posible relación con el cambio climático, los especialistas piden cautela. Investigadores consultados señalaron que todavía se analizan imágenes satelitales y otros datos para determinar qué factores provocaron directamente el desastre.
El fenómeno habría dejado cientos de personas muertas y más de mil 400 desaparecidas, de acuerdo con los datos citados por investigadores. Sin embargo, todavía se estudia qué papel tuvieron factores como el deshielo de nieve ocurrido en los últimos días.
Los científicos también descartaron inicialmente otra posibilidad: que la inundación hubiera sido provocada por el desbordamiento de un lago glaciar. Los primeros datos satelitales no muestran evidencia de que un lago de este tipo haya causado el desastre.
Nepal cuenta con sensores para vigilar algunos lagos glaciares y ríos, pero especialistas señalan que estos sistemas de alerta no están diseñados para detectar inundaciones repentinas como la ocurrida de esta semana.
El caso mantiene bajo observación los riesgos de una región donde el aumento de las temperaturas está modificando las condiciones de los glaciares y del suelo congelado.