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Nueva York.— Expertos de Naciones Unidas concluyeron que existen “motivos razonables” para considerar que Estados Unidos cometió crímenes de guerra durante dos ataques efectuados en Irán el pasado 28 de febrero, entre ellos el impacto de un misil contra una escuela de niñas en la ciudad de Minab.
La investigación de la misión internacional de investigación sobre Irán determinó que los ataques analizados provocaron la muerte de al menos 178 civiles. En el caso de la escuela Shajareh Tayyebeh, los investigadores señalaron que murieron más de 150 personas, entre ellas 120 niñas y niños, de acuerdo con la información recogida por la misión.
La misión considera que la escuela fue el objetivo del ataque
El informe sostiene que existen elementos para concluir que el edificio de la escuela fue el punto de impacto previsto, y no consecuencia de un misil desviado o de daños colaterales derivados de un ataque contra una instalación de la Guardia Revolucionaria iraní ubicada en las inmediaciones.
Los investigadores también analizaron un segundo ataque ocurrido en Lamerd, donde murieron 22 civiles. Según el informe, se empleó un misil estadounidense Precision Strike Missile que dispersó fragmentos de tungsteno sobre una zona que incluía un complejo deportivo y viviendas.
La misión consideró que los ataques pudieron constituir ataques indiscriminados contra bienes y población civil, en violación del derecho internacional humanitario. También señaló que las fuerzas estadounidenses no habrían tomado las medidas necesarias para verificar adecuadamente que los objetivos fueran militares.
El señalamiento no equivale a una sentencia judicial. Se trata de las conclusiones de una misión independiente de investigación creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU; sus conclusiones pueden aportar elementos para eventuales procesos de rendición de cuentas, pero la misión no tiene facultades para imponer sanciones penales.
Washington rechaza las conclusiones de la investigación
El gobierno estadounidense rechazó el informe y cuestionó la credibilidad del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. La Casa Blanca y el Departamento de Estado sostuvieron que el organismo mantiene una postura contraria a Estados Unidos.
Las conclusiones de la misión también incluyen acusaciones contra las autoridades iraníes por crímenes de lesa humanidad derivados de la represión contra manifestantes, incluidos señalamientos de asesinatos, tortura y detenciones arbitrarias.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ya había advertido en marzo que el ataque contra la escuela de Minab requería una investigación independiente, al recordar que las escuelas son bienes civiles protegidos por el derecho internacional humanitario.