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Acapulco, Gro.- Aunque el Ayuntamiento de Acapulco había insistido semanas atrás en que el Acamoto 2026 no tenía autorización oficial, la alcaldesa Abelina López Rodríguez dejó claro que los motociclistas podrán llegar al puerto siempre y cuando respeten las reglas.
La postura cambió de tono, no habrá una prohibición para quienes arriben a la ciudad entre el 14 y el 17 de mayo, fechas en las que grupos biker ya comenzaron a convocarse en redes sociales. El mensaje del gobierno municipal ahora apunta más al control del desorden que a frenar la concentración.
Apenas en abril, el gobierno local sostenía que los organizadores no habían solicitado permisos y que, aun si los pedían, no serían autorizados. Esa postura fue respaldada entonces por el gobierno estatal encabezado por Evelyn Salgado Pineda y por la secretaria federal de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora.
Sin bloqueos ni arrancones
Tras el acto de inauguración oficial en la Secretaría de Seguridad Pública, la alcaldesa sostuvo que cualquier visitante es bienvenido en Acapulco, pero deberá ajustarse a la legalidad. La declaración llega después de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara que corresponde a las autoridades locales decidir sobre este tipo de eventos.
El secretario de Seguridad municipal, Federico Argumedo Rodríguez, endureció el mensaje y adelantó que no se permitirán cierres de la Costera, carreras ilegales, acrobacias ni maniobras que afecten la movilidad turística.
También confirmó que seguirán operando filtros de revisión para motociclistas en distintos puntos de la ciudad y que habrá coordinación con fuerzas estatales y federales para vigilar el puerto durante esos días.
Operativos ya están activos
El funcionario insistió en que cualquier conducta que viole el Reglamento de Tránsito o ponga en riesgo a terceros será sancionada. Entre las faltas que buscan frenar están conducir bajo efectos del alcohol, bloquear avenidas o realizar arrancones en vía pública.
La administración municipal intenta así marcar distancia entre permitir la llegada de visitantes y tolerar el caos vial que en años anteriores acompañó al Acamoto.