Table of Contents
Ciudad de México.- Un video difundido en redes sociales el 5 de febrero generó críticas contra el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, al mostrar a una funcionaria agachada limpiando sus zapatos a la entrada del Teatro de la República, en Querétaro. Las imágenes provocaron señalamientos de trato desigual y posibles gestos de privilegio.
El propio Aguilar Ortiz publicó un mensaje en la red social X para explicar lo ocurrido. Afirmó que se trató de un accidente: la directora de Comunicación Social de la SCJN, Amanda Pérez, derramó café y nata sobre su zapato sin que él lo notara. Según su versión, al percatarse de la mancha, ella intentó limpiarla y ese momento fue el que quedó grabado en video.
¿Qué tiene de raro que el Día de la Constitución los empleados, del encargado de cuidarla, le lustren sus zapatos?
— vampipe ⍨ (@vampipe) February 6, 2026
Ahí la llevas Hugo Aguilar Ortiz. pic.twitter.com/nxtgNDrrQ3
El ministro aseguró que no permitió que la acción continuara y ofreció una disculpa. También sostuvo que el hecho no representa su conducta ni la forma en que se desempeña como servidor público. “No ha habido ni habrá actitudes ni sentimientos de superioridad o de soberbia en mi persona”, escribió.
Pese a esta explicación, el video continuó circulando y generando reacciones críticas. En redes sociales, varios usuarios cuestionaron que en las imágenes no se observa con claridad un intento por detener la acción, y señalaron el episodio como un ejemplo de trato jerárquico.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, también se refirió al caso. Dijo que el ministro debe “cuidarse” porque los servidores públicos no deben actuar de ese modo, aunque sea de forma involuntaria. Consideró que Aguilar Ortiz no tuvo intención de provocar la escena y destacó su origen humilde, pero afirmó que este tipo de gestos “denigran la política y sobajan al ser humano”.
Monreal agregó que estos hechos no deben repetirse y pidió tomar como referencia la conducta pública de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien describió como una persona sencilla.