Table of Contents
Ciudad de México, Guerrero.- La senadora Beatriz Mojica Morga urgió a retirar de calles y espacios públicos en Guerrero los nombres de personas vinculadas con la llamada “guerra sucia”, al considerar que su permanencia contradice los principios de memoria, verdad y justicia para las víctimas de ese periodo.
El planteamiento lo realizó durante la última sesión de la Comisión Permanente en la Cámara de Diputados, al fijar postura sobre el informe anual de actividades de la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra. En tribuna, la legisladora sostuvo que en Guerrero “sabemos muy bien el impacto social e histórico de lo que fue ‘la guerra sucia’ generada por los gobiernos del PRI y sus repercusiones”, y añadió: “Por eso celebro que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos invierta tiempo, recursos y personal para cuantificar y esclarecer lo que aún se encuentra oculto y envenenando”.
Mojica Morga explicó que el informe presentado por la CNDH refleja un cambio hacia un modelo de defensoría del pueblo, con énfasis en la atención a víctimas, la memoria histórica y el enfoque del humanismo mexicano. Indicó que este viraje se apoya en principios de austeridad, honestidad, servicio y cercanía con la ciudadanía, así como en mecanismos de actuación temprana para prevenir violaciones a los derechos humanos.
La senadora destacó el fortalecimiento de la memoria histórica mediante la oficina especial para investigar la represión y las desapariciones forzadas, además del seguimiento a recomendaciones relacionadas con violaciones graves ocurridas entre 1965 y 1990.
En este marco, recordó que la Recomendación 98VG/2023 de la CNDH incluye, además de una disculpa pública, la obligación del gobierno de Guerrero de realizar un diagnóstico de las necesidades de las víctimas, garantizar una reparación integral, erigir sitios de memoria y “modificar calles y espacios públicos que llevan el nombre de perpetradores, así como retirar sus monumentos”.
Mojica Morga advirtió que “la guerra sucia dejó huellas persistentes en Guerrero”, por lo que consideró indispensable cumplir las medidas de memoria, verdad y justicia. Finalmente, reconoció el llamado de la CNDH para adoptar medidas no privativas de la libertad con perspectiva de género y pidió rediseñar las políticas penitenciarias para garantizar el acceso a la justicia de las mujeres privadas de la libertad.