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Ciudad de México.- No fue un soplón de alto nivel ni una entrega pactada. La caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, comenzó con el seguimiento de un hombre de confianza de una de sus parejas sentimentales. La Inteligencia Militar Central detectó el rastro de la mujer hacia el municipio de Tapalpa, Jalisco, donde el rastro convergió con el del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Informes internos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) revelan que el operativo fue una pinza de precisión que combinó fuerzas especiales del Ejército, la Guardia Nacional y apoyo de la Fuerza Aérea Mexicana. Tras el retiro de su pareja del inmueble, los servicios de inteligencia confirmaron que el capo permanecía en una cabaña rústica, lo que activó el despliegue inmediato de la fuerza operativa.
El cerco en la zona boscosa
El operativo no fue sencillo. Al verse rodeado, "El Mencho" intentó una última huida hacia la zona boscosa de Tapalpa junto a su círculo cercano de escoltas. Para frenar el avance de los militares, el grupo criminal dejó una célula de contención en el área de cabañas que abrió fuego contra los soldados, iniciando un enfrentamiento que, bajo la Ley Nacional del Uso de la Fuerza, fue repelido por las autoridades.
En el fragor de la batalla, los sicarios lograron impactar un helicóptero de la Fuerza Aérea, obligando a la aeronave a realizar un aterrizaje de emergencia. Sin embargo, el cerco terrestre ya estaba tendido. En el lugar fallecieron ocho delincuentes y se aseguraron siete armas largas, dos lanzacohetes y vehículos blindados tipo racer.
Muerte en el trayecto
De acuerdo con la información de la Defensa, Oseguera Cervantes y sus escoltas resultaron heridos de gravedad durante el enfrentamiento. Aunque se inició una evacuación médica de urgencia hacia instalaciones hospitalarias en Jalisco, el líder criminal falleció en el trayecto. Debido a la peligrosidad de la zona y la reacción violenta del cártel, el cuerpo fue trasladado inicialmente a Morelia, Michoacán, antes de ser enviado bajo un estricto dispositivo de seguridad a la Ciudad de México para los peritajes finales.
Casi de forma simultánea, el aparato financiero del CJNG recibió otro golpe: en El Grullo, Jalisco, unidades militares interceptaron a Hugo “H”, alias “El Tuli”, operador financiero del grupo. Tras un intento de fuga y una agresión armada, el colaborador cercano también resultó muerto.
La respuesta del "Monstruo"
La confirmación de la muerte de su líder desató una respuesta inmediata y coordinada del brazo armado del CJNG. Bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques directos a instalaciones militares se reportaron no solo en Jalisco, sino que se extendieron a Nayarit, Michoacán, Puebla y Tamaulipas.
El operativo deja un saldo de dos militares heridos y un arsenal asegurado que evidencia el poder de fuego de la organización, incluyendo lanzacohetes capaces de comprometer la superioridad aérea del Estado. La era de "El Mencho" ha terminado, pero la estela de violencia que deja tras de sí mantiene al país en vilo.