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Si una peca, lunar o mancha te parece sospechosa, no lo dudes: acude al dermatólogo para que descarte el riesgo de que sea un melanoma, el cáncer de piel más peligroso.
Detrás de una mancha simpática en la piel, como puede ser un lunar o una peca, puede existir riesgo de enfermedad.
Cada año se diagnostican 200 mil nuevos casos de melanoma en el mundo, de los cuales el 90% puede curarse si es detectado a tiempo.
¿Cómo detectar un melanoma?, estos son los signos que debes tomar en cuenta de tus manchas lunares y pecas, examina si existen lesiones en tu piel y sigue esta regla del A, B, C Y D que significan A asimetría; B, bordes; C, color y D, diámetro.
Una lesión asimétrica puede evidenciar una lesión pigmentada sospechosa. Las lesiones pigmentadas de la piel benignas son habitualmente simétricas, es decir, cuando trazamos una cruz imaginaria sobre la misma, queda dividida en cuatro cuadrantes iguales. Si este no es el caso, la lesión es asimétrica y puede representar un riesgo.
También se debe considerar la posibilidad de un melanoma maligno cuando los bordes de la lesión pigmentada varían. Los melanomas tienen a menudo bordes muy irregulares, mientras que las lesiones pigmentadas benignas tienen márgenes regulares y agudos.
Los cambios de color de una lesión pigmentada también son un signo sospechoso. La evolución del color es uno de los aspectos más importantes para el diagnóstico clínico del melanoma maligno. Lo más importante es la regularidad del color y el número de colores presentes.
Un melanoma maligno tiene a menudo diferentes colores con un diseño complejo o desordenado. Aparte de diferentes matices de marrón, puede haber una mezcla de rojo, gris, blanco, rosa y negro.
El diámetro de una lesión pigmentada es también un parámetro importante. El melanoma maligno, normalmente, excede de seis milímetros.