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Londres.- El primer ministro británico, Keir Starmer, ha marcado una distancia definitiva con la Casa Blanca al anunciar que el Reino Unido no respaldará el bloqueo del Estrecho de Ormuz ordenado por Donald Trump. Tras el colapso de las negociaciones de paz en Islamabad, Londres ha decidido priorizar la estabilidad económica y la seguridad energética sobre la estrategia de confrontación directa de su histórico aliado.
El rechazo británico al bloqueo de Ormuz
En declaraciones a la BBC, Starmer fue tajante: el Ejecutivo británico no apoya el cierre de los puertos iraníes. El mandatario insistió en que el libre tránsito por el estratégico paso del Golfo Pérsico es la única vía para frenar el disparo de los precios de la energía. Aunque naves británicas de desminado se encuentran en la región, el primer ministro garantizó que no participarán en las maniobras operativas del bloqueo.
La resistencia ante la presión de Washington
Starmer reconoció haber recibido una "presión considerable" por parte de la administración Trump para sumarse a la ofensiva. Sin embargo, defendió que evitar una guerra con Irán es una cuestión de "interés nacional" para el Reino Unido. "No nos dejaremos arrastrar a la guerra", sentenció, respondiendo así a los ataques de Estados Unidos, que ha cuestionado la lealtad de sus socios europeos.
El eje franco-británico busca una alternativa pacífica
Frente al despliegue de fuerza de Washington, Londres y París han comenzado a forjar una coalición alternativa. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció la organización de una cumbre para establecer una "misión pacífica multinacional". El objetivo de esta coalición, que ya agrupa a más de 40 países, es utilizar herramientas diplomáticas y económicas para garantizar la navegación sin recurrir a actos de guerra, calificando su despliegue como estrictamente defensivo.
Pánico en los mercados y presión de China
La decisión unilateral de Trump ha tenido efectos inmediatos en la economía global. Las bolsas europeas abrieron la jornada en rojo y el petróleo Brent subió un 7 %, alcanzando los 102 dólares por barril. En este contexto, China también ha alzado la voz, exigiendo un "paso sin obstáculos" y un alto al fuego inmediato. Pekín atribuye la crisis actual a la ofensiva lanzada en febrero por Estados Unidos e Israel, instando a todas las partes a actuar con moderación.
El ultimátum de la Casa Blanca
El aislamiento diplomático de Trump ocurre después de que el presidente anunciara que la Armada estadounidense interceptará cualquier buque que comercie con Irán. Según el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM), el bloqueo se aplicará de forma "imparcial" contra todas las naciones que intenten entrar o salir de las costas iraníes. Esta medida pone al mundo en vilo, mientras los aliados tradicionales de Estados Unidos buscan desesperadamente una vía de escape para evitar un conflicto a gran escala.