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Estados Unidos.- El presidente Donald Trump decidió aplazar durante tres días la entrada en vigor de nuevos aranceles contra Canadá, después de que ambos gobiernos alcanzaran un acuerdo de última hora que todavía debe quedar formalizado.
La medida evita, por ahora, una nueva escalada comercial entre los dos países. Los gravámenes contemplaban una tasa de 50% sobre unos 20 mil millones de dólares en mercancías canadienses.
Negociación al límite
El anuncio llegó pocas horas antes de que comenzaran a aplicarse los impuestos. Trump señaló que la suspensión está relacionada con el acuerdo alcanzado con Ottawa, aunque dejó abierta la posibilidad de que las conversaciones continúen durante los próximos días.
El primer ministro canadiense Mark Carney habló con Trump en dos ocasiones durante las últimas 48 horas. La comunicación más reciente ocurrió el martes por la noche, en medio de la presión para evitar que los aranceles comenzaran a cobrarse.
Canadá había advertido que respondería con medidas similares si Washington avanzaba con los nuevos impuestos. El choque habría golpeado una relación comercial en la que ambos países intercambian cientos de miles de millones de dólares cada año.
Trump mantiene presión comercial
La pausa no significa que la disputa haya terminado. Los aranceles se han convertido en una de las principales herramientas económicas de Trump, quien los utiliza para presionar a sus socios comerciales y buscar concesiones para Estados Unidos.
En el caso canadiense, el gobierno estadounidense recurrió a una disposición de una ley comercial de 1930 que permite establecer aranceles de hasta 50% cuando un país es considerado perjudicial para empresas estadounidenses.
La decisión también ocurre mientras Estados Unidos, México y Canadá avanzan en la revisión del T-MEC. El nuevo plazo de tres días deja abierta otra ronda de conversaciones antes de que Washington determine si retoma los gravámenes o mantiene el acuerdo alcanzado con Ottawa.