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Es muy común que en diferentes tipos de sectores empresariales se presenten momentos incómodos para un cliente, y sucede que el consumidor no sabe qué hacer. Es por ello que el día de hoy te hablaremos de lo que puedes hacer y “no te vean la cara”.
En el primer punto está el tema de la propina. Disfrutar de una gran comida y buen servicio no te obliga a dar una gratificación. Lo malo es que muchos establecimientos han hecho de la propina una exigencia, y lo añaden a tu cuenta sin tu autorización.
¿Qué debes hacer si esto sucede? De acuerdo a la Revista del Consumidor debes actuar de la siguiente manera:
-Pregunta al mesero por qué hay una diferencia en el total de tu cuenta.
-Si te dice que es la propina, niégate a pagar tal imposición y pide hablar con el responsable del lugar, como el gerente o el capitán de meseros.
-Explícale que la propina es voluntaria y no pueden obligarte a pagarla. Si el responsable del lugar te da el mismo argumento que el mesero, y alega que exigir la propina es política de la empresa, dile que sabes muy bien que es voluntaria, y tú como consumidor determinas si el servicio amerita o no una gratificación.
-Si aún así el responsable te quiere obligar a pagar propina y no te deja salir del lugar, dile que conoces tus derechos y que no te puede retener. El artículo 10 de la Ley Federal de Protección al Consumidor prohíbe llevar a cabo acciones que atenten contra la libertad de los consumidores.
-Presenta tu denuncia. Llama al Teléfono del Consumidor: 5568 8722 en el Distrito Federal y área metropolitana, o al 01 800 468 8722.
La propina es un símbolo de gratitud, y de acuerdo a especialistas, ésta depende directamente del producto y servicio que se te ofreció, así que si el producto o el servicio no es bueno, puedes optar por no dejarla o por dejar menos cantidad de lo establecido y no tienes que sentirte mal por ello.
Por otro lado, también se puede presentar la siguiente situación, pides un vaso con agua al mesero pero te responde que “solamente hay botellas con agua”. Y, claro está, que tiene costo. Pero malas noticias para los restauranteros, ya que eso está sancionado al menos en el DF, pues resulta que, desde diciembre 2013 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal avaló reformas que obligan a los restaurantes a otorgar, de manera libre y gratuita, a los clientes, agua potable para su consumo, y se sancionará con multas que van de 25 a 125 días de salario mínimo general a quienes incumplan dichas disposiciones.
Por lo tanto, esos establecimientos mercantiles tienen la obligación de instalar sistemas de purificación del vital líquido.
Está fue a iniciativa del diputado Jorge Gaviño quién dijo que “México es uno de los países con un alto índice de consumo de agua embotellada, lo que causa un detrimento económico y contaminación ambiental, por lo que es imperante que dichos establecimientos ofrezcan calidad de agua a libre demanda".
Hay buenas razones por las cuales no deben imponerte botellas con agua, además que es importante mencionar que debe existir calidad humana en los prestadores de servicios.
En el siguiente punto te vas a identificar muy bien “el cine y sus altos precios”. ¿Qué pasa ante esto?
Según una encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE); de cada 100 personas sondeadas, 76 dijeron que ven varias películas a la semana.
Sin embargo, la tradición de ir a una sala de cine va a la baja, lo que muchos justifican por los altos precios. La falta de facilidades para el acceso a personas con discapacidad. La lejanía de esos inmuebles o simplemente porque prefieren la comodidad de sus hogares.
Por eso, hay 5 consejos básicos para ahorra en el cine:
- Presupuesta tus idas al cine: Cuando recibas tu salario, contempla los gastos que tienes en diversión y entretenimiento. Si destinas $200 pesos a cada visita al cine, ajústate a él y no caigas en tentaciones como: comprar un paquete más grande de comida, un helado en lo que empieza la película, etc.
- Utiliza tu tarjeta de lealtad: La mayoría de los cines ofrecen este tipo de tarjetas para los clientes que asisten seguido a ver películas. Cada vez que pagues tus boletos o consumas algo en la tienda del cine acumularas puntos, con los que podrás pagar después y conseguir promociones y descuentos.
- No vayas con el estomago vacio: Una cosa es disfrutar unas palomitas mientras vemos una película y otra muy diferente es pedir un hotdog, crepa, nachos, palomitas, refresco y chocolates. Es recomendable ir al cine después de haber comido o cenado, para que estés satisfecho y no termines gastando más en comida que en la misma película.
- Procura no ir los fines de semana: Para muchas personas por cuestiones de tiempo, son los únicos días en que pueden ir al cine. Sin embargo, es mucho mejor ir entre semana, ya que el precio de las entradas es más barato (además encontraras mucho menos gente).
- ¿De verdad la película vale la pena en 3D o 4D?: Hay películas que vale mucho la pena ver en 3D y 4D para apreciar mejor los efectos, sin embrago, hay otras que se ven casi igual sin los lentes y el boleto es considerablemente más bajo.
Antes de comprar boletos 3D y 4D pregunta a quién ya la vio, busca reseñas y si te convencen anímate.