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San Marcos, Guerrero.- A diez días del sismo de magnitud 6.5 registrado el 2 de enero, el municipio de San Marcos, en la región de la Costa Chica de Guerrero, mantiene un balance preliminar de 1,524 viviendas con daños, de las cuales 757 presentan afectación severa y ya no son habitables, informó el alcalde Misael Lorenzo Castillo. Las viviendas con daño alto deberán ser demolidas por representar un riesgo estructural.
El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó en San Marcos, ha sido seguido por más de 4 mil réplicas, algunas de intensidad considerable. Esta actividad sísmica ha provocado que numerosas familias continúen durmiendo al aire libre, en corredores, con vecinos o con familiares, ante el temor de nuevos colapsos.
Los daños se distribuyen en 65 comunidades y 11 colonias, donde se reportan muros colapsados, desprendimiento de techos, caída de tejas y láminas. Además del impacto habitacional, el sismo afectó hornos de pan y talleres de alfarería, actividades que sostienen parte importante de la economía local, por lo que el ayuntamiento inició apoyos para evitar su paralización.
Tras el sismo, personal estatal y federal realizó inspecciones técnicas y emitió dictámenes de riesgo. El alcalde confirmó que solicitó apoyo directo durante la reciente gira presidencial, recibiendo el compromiso de que San Marcos será incluido en los programas de atención.
Mientras se definen los apoyos, el municipio mantiene un centro de mando y reitera la recomendación de no habitar viviendas dañadas hasta que disminuya la actividad sísmica y se emitan nuevas evaluaciones.