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Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum estableció que los integrantes del gabinete que tengan aspiraciones a un cargo de elección popular deberán renunciar antes de iniciar actividades políticas, al señalar que no es válido desempeñar ambas funciones de manera simultánea.
La declaración se dio durante su conferencia de prensa matutina, en respuesta a versiones sobre una supuesta posible renuncia de Luisa María a la dirigencia de Morena.
En ese contexto, Sheinbaum indicó que, hasta el momento, no tiene conocimiento de cambios formales dentro del partido ni en el Gobierno de México.
La mandataria explicó que quienes busquen una candidatura deberán tomar la decisión con anticipación, separarse del cargo y trasladarse al territorio para realizar trabajo político. Aunque no se fijó una fecha específica para la renuncia, subrayó que el proceso debe hacerse con tiempo.
Condición aplica a todo el gabinete federal
Sheinbaum remarcó que la regla es general y aplica a cualquier funcionario que pretenda competir en elecciones.
“No pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo”, afirmó al referirse a la incompatibilidad entre ejercer funciones públicas y participar en actividades proselitistas.
Detalló que la lógica es que primero se desempeñen como servidores públicos y, en caso de decidir competir, dejen el gobierno para dedicarse de lleno a sus aspiraciones políticas.
La separación, dijo, debe ser clara para evitar que se mezclen responsabilidades institucionales con intereses electorales.
En su intervención, también reconoció el trabajo de Luisa María, a quien describió como parte de una nueva generación dentro del movimiento. Señaló que se trata de una figura joven, con trayectoria en la organización de Morena Jóvenes y con una participación activa dentro del partido.
La presidenta reiteró que cualquier posible salida del gabinete o del partido deberá ser informada directamente por las personas involucradas, sin que hasta ahora exista confirmación oficial sobre cambios en esas estructuras.
La postura presentada por Sheinbaum no incluyó nombres específicos ni plazos definidos, pero fijó un criterio sobre la participación política de funcionarios en activo. El señalamiento ocurre en medio de versiones sobre movimientos internos rumbo a futuros procesos electorales.