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Ciudad de México.- En un país polarizado, el bolsillo es el único terreno donde el gobierno de la 4T y la iniciativa privada parecen hablar el mismo idioma. Desde el Patio Central de Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y los principales líderes empresariales renovaron el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC).
El acuerdo establece un tope máximo de 910 pesos para 24 productos de consumo básico —desde carne y huevo hasta artículos de limpieza— con un mensaje claro del oficialismo: si el gobierno se hubiera cruzado de brazos ante las crisis internacionales, la inflación en México estaría rozando los dos dígitos.
El blindaje mexicano
Durante la firma, Sheinbaum no dejó pasar la oportunidad de contrastar la situación de México con la de otras potencias que sufren el impacto en los precios del petróleo debido a la guerra en Irán y los bloqueos en el Estrecho de Ormuz. "Decidimos no cruzarnos de brazos sino trabajar", afirmó la mandataria, quien además presumió el control del precio de la gasolina Magna en menos de 24 pesos.
Por su parte, el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, reveló que el éxito de la estrategia coordinada ha llamado tanto la atención en el extranjero que países como Brasil ya han levantado el teléfono para solicitar reuniones bilaterales y copiar el modelo mexicano de contención de precios en productos perecederos.
El pragmatismo empresarial
La renovación del PACIC también sirvió como un termómetro de la relación entre el poder político y el económico. "Vivimos en un país democrático; a veces no estamos de acuerdo en unas cosas y no pasa nada", soltó Sheinbaum en un guiño a las tensiones naturales con el sector.
Desde la trinchera empresarial, José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), respaldó la medida calificándola como un acuerdo voluntario "inédito" que en el pasado ayudó a domar la inflación del 9% al 4.5%.
Aunque Medina Mora reconoció que el nuevo reto de llevarla al 3% será mayúsculo, celebró que el gobierno federal ponga de su parte agilizando trámites aduanales y eliminando aranceles para importar alimentos cuando escaseen en el mercado interno.