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Estado de México.- Fiel al manual de la llamada Cuarta Transformación, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aprovechó una gira rural en el Estado de México para lanzar un dardo cargado de historia y polarización.
Durante la entrega de apoyos en Jocotitlán, Sheinbaum equiparó a la oposición actual con los conservadores del siglo XIX que trajeron al emperador Maximiliano de Habsburgo, tachándolos de "antipatriotas" que buscan apoyo extranjero para recuperar privilegios. Sin embargo, detrás de la retórica de trinchera, el evento tuvo un fin muy terrenal y estratégico: el lanzamiento de las "Comaleras del Bienestar", un nuevo brazo de la estructura social del gobierno enfocado en las mujeres que elaboran tortillas artesanales.
Los traidores a la patria
Para Sheinbaum, la permanencia de su proyecto no depende solo de las urnas, sino de una resistencia ideológica permanente. Ante una audiencia de comunidades milperas, la presidenta aseguró que "los del pasado" están al acecho de cualquier oportunidad para regresar a gobernar a través de campañas mediáticas.
No obstante, confió en que el blindaje de su administración es el propio pueblo, afirmando que la "revolución de las conciencias" de 2018 sigue intacta. En un mensaje directo a las filas de su propio movimiento, la mandataria lanzó una advertencia clara sobre la corrupción: "Quien se corrompe no es de la cuarta transformación", sentenció, reiterando la máxima de que no puede existir un gobierno rico con un pueblo pobre.
La cruzada por el maíz nativo de cara a 2028
Más allá del encendido discurso político, la gira por el norte mexiquense marcó el avance del programa "El Maíz es la Raíz". Sheinbaum detalló que la meta de su administración es sumamente ambiciosa: pasar de los casi 200 mil campesinos apoyados actualmente a un millón de beneficiarios para el año 2028.

El plan no solo busca aumentar la producción nacional a 25 millones de toneladas de maíz este año, sino evitar que el país dependa de corporaciones transnacionales de semillas.
A través del nuevo subprograma "Comaleras del Bienestar" —nacido de una petición directa de mujeres rurales a la titular de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores— y de la mano de cooperativas de jóvenes, el gobierno financiará desde herramientas para la producción de tortilla artesanal hasta la creación de "Tortillerías del Bienestar", asegurando que la soberanía alimentaria se defienda, literalmente, desde el comal.
