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Ciudad de México.- La negociación comercial con Estados Unidos avanza, pero el gobierno mexicano ya marcó una línea que no está dispuesto a cruzar.
la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México buscará mejores condiciones dentro del T-MEC, aunque descartará cualquier acuerdo que implique ceder decisiones que corresponden al país.
México fija sus condiciones
La mandataria sostuvo que las conversaciones con Washington deben traducirse en beneficios para las familias mexicanas y no convertirse en una vía para imponer medidas que afecten a la economía nacional.
Entre los principales objetivos de México está retirar los impuestos aplicados al acero, aluminio y automóviles, al considerar que representan un impacto negativo para la actividad productiva del país.
Sheinbaum también explicó que Estados Unidos planteó anteriormente 54 asuntos para su revisión. De acuerdo con la mandataria, buena parte de esos temas ya registra avances y existen coincidencias en asuntos como propiedad intelectual, combate a la piratería y trámites sanitarios ante Cofepris.
Rechazo a imposiciones de Washington
Los desacuerdos aparecen cuando las propuestas estadounidenses pueden involucrar decisiones que México considera propias. En esos casos, la presidenta aseguró que no habrá espacio para aceptar condiciones que afecten la soberanía nacional.
La mandataria también señaló que Estados Unidos busca fortalecer su producción interna, pero sostuvo que esa estrategia no debe significar pérdidas para las empresas o trabajadores mexicanos.
Ante ese escenario, el gobierno federal mantiene como alternativa el Plan México, con el que pretende impulsar la producción nacional y fortalecer el mercado interno, mientras busca mantener una relación comercial con Estados Unidos basada en beneficios para los tres países.