Tabla de contenido
Ciudad de México.- Las redes sociales de la presidenta Claudia Sheinbaum se salieron de la agenda oficial para ponerse bastante rockeras. Rumbo al Mundial de Fútbol, los líderes de la mítica banda irlandesa U2, Bono y The Edge, aparecieron en la escena nacional, pero no para anunciar concierto, sino como los embajadores de lujo de la "Street Child World Cup".
Este torneo internacional reúne en México a chavos de comunidades marginadas que ven en el balón una oportunidad para salir adelante. “Les une el amor por el juego de pelota y su deseo de superar la adversidad”, escribió Sheinbaum, dándole la bienvenida a las delegaciones con la clásica hospitalidad mexicana.
Fútbol, rock y la agenda de la 4T
Sin embargo, en el búnker presidencial las cosas rara vez se quedan solo en la foto para el recuerdo. Fiel al estilo de la casa, Sheinbaum aprovechó la sobremesa con el vocalista y el guitarrista de U2 —históricos activistas globales— para meterle contenido político al encuentro.
Jóvenes de diversos países del mundo se unen en México, previo a la Copa Mundial de Futbol para celebrar la Asamblea General de “Street Child World Cup”. Vienen de lugares apartados y les une el amor por el juego de pelota y su deseo de salir adelante. Les recibimos en México… pic.twitter.com/ioRRPbWCJw
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) May 15, 2026
Durante la plática, la presidenta les expuso el núcleo duro de sus políticas públicas. Les dejó claro que, bajo su administración, la salud, la educación y la vivienda están blindadas como derechos sociales y no como mercancías. Así, entre la nostalgia pop de U2 y la narrativa del bienestar, el gobierno federal anotó un gol de relaciones públicas de cara a la fiebre mundialista que ya se siente en el país.