ir al contenido

Sheinbaum pacta congelar precio de la Magna en $23.99 por seis meses

Hacienda usará el IEPS como escudo ante la volatilidad del crudo en Medio Oriente.

Acuerdo con gasolineros en Palacio Nacional.
Acuerdo con gasolineros en Palacio Nacional.

Tabla de contenido

Ciudad de México.— En un movimiento preventivo para blindar el consumo interno, la presidenta Claudia Sheinbaum concretó la renovación de una tregua de precios con los principales actores del sector gasolinero en México.

El acuerdo voluntario fija un precio máximo de 23.99 pesos por litro para la gasolina regular (Magna) durante el próximo semestre, una medida diseñada para desvincular el costo local de los combustibles de las turbulencias en el mercado energético global.

El pacto, firmado en Palacio Nacional por más de 20 grupos empresariales y la Onexpo, ocurre en un momento crítico donde la inestabilidad en Medio Oriente amenaza con disparar los costos logísticos y de importación.

El escudo fiscal: Estímulos sobre subsidios

Aunque el director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez, enfatizó que técnicamente "no hay subsidios" directos, la viabilidad del acuerdo descansa en el manejo dinámico del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). El gobierno utilizará los estímulos fiscales como un amortiguador: cuando el crudo suba, Hacienda absorberá parte del impuesto para evitar que el precio en bomba rompa la barrera psicológica de los 24 pesos.

Esta estrategia permite que el 96% de las estaciones de servicio del país mantengan la tarifa fija. Sin embargo, la gasolina Premium ha quedado fuera del pacto. Según la dirección de Pemex, este mercado es marginal y atiende a un perfil de consumidor con mayor resiliencia económica, por lo que su precio seguirá fluctuando libremente según el mercado internacional.

Márgenes de utilidad y riesgo geopolítico

Enrique Félix Robelo, presidente de Onexpo Nacional, reconoció que existen presiones inflacionarias derivadas de conflictos bélicos, pero destacó que la estabilización del tipo de cambio y la cotización del crudo en niveles de 66 dólares por barril facilitan el cumplimiento del pacto sin generar pérdidas para los empresarios.

El sector privado ha aceptado este "compromiso de responsabilidad" a cambio de una comunicación fluida con la Secretaría de Energía, apostando por la estabilidad del volumen de ventas sobre la volatilidad de los márgenes.

El factor Diésel en el radar

Pese a que el enfoque actual es la gasolina de alto consumo masivo, el gobierno dejó abierta la posibilidad de extender un acuerdo similar para el diésel si las presiones logísticas aumentan. Por ahora, la administración de Sheinbaum apuesta a que el control del precio de la Magna servirá como un ancla para evitar efectos de segundo orden en la inflación general durante la primera mitad de 2026.

Este acuerdo reafirma un modelo de gestión económica basado en la negociación directa con las marcas, sustituyendo los controles de precios por decreto con una política fiscal activa que protege el bolsillo del consumidor sin fracturar la relación con los inversionistas del sector energético.

Más reciente