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Ciudad de México.- "No me consta, pero dicen que se pasó tres días de vacaciones en el sureste; no creo que piense muy mal de México si estuvo de vacaciones por acá", lanzó Sheinbaum durante su conferencia matutina, minimizando las quejas de Ayuso sobre un presunto boicot orquestado desde el Palacio Nacional.
La mandataria aclaró que su gobierno no limitó ninguna actividad y que la dirigente del PP tuvo "toda la libertad" para moverse por el país, aunque sugirió que el desaire que recibió fue consecuencia de su propia agenda.
Para Sheinbaum, el rechazo que vivió Ayuso no fue un asunto de seguridad, sino de "obvia resolución" ante su postura histórica.
La presidenta defendió su derecho a criticar el homenaje que Ayuso rindió al conquistador español:
"¿Cómo no voy a opinar de una persona que viene a México a hacerle un homenaje a Hernán Cortés? Ni modo que uno se quede callado".
Finalmente, la jefa del Ejecutivo negó haber alentado protestas y recordó que la relación con el pueblo español es cercana, destacando que miles de turistas visitan el país cada año sin contratiempos.
Con un tono irónico, Sheinbaum concluyó que a Ayuso "no le fue muy bien" no por falta de garantías, sino por la naturaleza de una visita que chocó de frente con el sentimiento nacional.