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México.- La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un momento marcado por el incremento de la presión política desde Washington en torno al combate al narcotráfico y la seguridad regional.
A través de sus redes sociales, la mandataria mexicana calificó el intercambio como positivo y señaló que se abordaron temas clave de la agenda bilateral, entre ellos la seguridad “con respeto a nuestras soberanías”, la reducción del tráfico de drogas, así como el comercio y las inversiones.
La conversación ocurre en un contexto de crecientes declaraciones del mandatario estadounidense, quien ha planteado la necesidad de actuar contra lo que su gobierno denomina “narcoterrorismo”, y tras insinuaciones sobre una posible intervención más directa en países de la región. Frente a este escenario, Sheinbaum optó por una comunicación directa para marcar postura y evitar una escalada en el discurso bilateral.
“La colaboración y la cooperación en un marco de respeto mutuo siempre dan resultados”, subrayó la presidenta, en un mensaje que apunta a encauzar la relación con Estados Unidos bajo principios de coordinación, pero sin subordinación.
La semana pasada, la jefa del Ejecutivo reconoció que la narrativa estadounidense —que califica al fentanilo como un arma de destrucción masiva y a los cárteles como organizaciones terroristas— podría ser utilizada como argumento para justificar injerencias, aunque consideró que ello no implica necesariamente que vaya a concretarse.
La llamada con Trump se dio mientras el gobierno mexicano mantiene abiertos los canales diplomáticos a nivel ministerial. Un día antes, el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, sostuvo una conversación con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para dar seguimiento al Programa de Cooperación de Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley.
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores, ese diálogo se desarrolló bajo los principios de respeto irrestricto a la soberanía, responsabilidad compartida y colaboración sin subordinación, mientras que Washington insistió en la necesidad de reforzar acciones conjuntas contra el tráfico de fentanilo y armas.
Debido a la llamada con el mandatario estadounidense, la conferencia matutina de la presidenta fue reprogramada para las 9:00 horas, reflejando la prioridad que el gobierno mexicano dio a este contacto directo en un momento clave de la relación bilateral.