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Ciudad de México.- La política petrolera del gobierno federal no contempla aumentar la extracción de crudo en los próximos años. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la meta es conservar una producción de 1.8 millones de barriles diarios hasta 2030, con un modelo que priorice el abasto nacional y evite el desgaste acelerado de los principales campos del país.
Producción con nuevo límite
La mandataria explicó que ese volumen permitirá atender la demanda interna mediante el Sistema Nacional de Refinación, por lo que insistió en que el petróleo producido permanecerá principalmente en México para transformarse en combustibles.
Como parte de esa estrategia, anunció que Pemex aprovechará técnicas desarrolladas por Petrobras para ampliar la exploración en zonas profundas de Cantarell y localizar nuevas reservas que permitan sostener la producción en los próximos años.
Evitar errores del pasado
Sheinbaum aseguró que la administración actual no repetirá el modelo aplicado en sexenios anteriores, el cual provocó una extracción acelerada del principal yacimiento petrolero del país.
"Se sobreexplotó el principal yacimiento de crudo del país, se sacó el petróleo más rápido y se acabó una mayor parte de ese yacimiento", señaló.
La presidenta añadió que el gobierno mantiene la modernización de las refinerías de Tula y Salina Cruz para incrementar la producción de gasolinas y diésel y reducir la generación de combustóleo.
"Ahora todo el petróleo que se produce prácticamente se refina en México y sirve para la demanda interna", afirmó.