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Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejó claro este martes que la reforma electoral que presentará se sostiene en principios que su gobierno ha defendido siempre, y no se someterá a cambios bajo presiones de los partidos aliados.
“Lo que les planteé a los partidos que me llevaron al gobierno —Morena, PT y Verde— es: ‘esta es la propuesta, considérenla’. Entonces dijeron, ‘bueno, vamos a considerarlo’. Pero para nosotros ya está la propuesta y eso es cumplir con lo que nos comprometimos con la gente”, señaló.
Advertencia contra los “chantajes políticos”
La Mandataria envió un mensaje claro a sus aliados: la reforma no se modificará simplemente por negociaciones de última hora o intereses políticos.
“No se trata de ‘a ver, quítale aquí, ponle aquí, que todo quede igual’. ¡Pues no! Reconoce la diversidad política de México y busca responder a la demanda de la gente”, enfatizó.
En sus declaraciones, Sheinbaum subrayó que, aunque los partidos todavía piensen en la propuesta, su presentación ante el Congreso será inminente, y será allí donde se decida su aprobación o rechazo.
Voto directo y reducción de costos
Entre los principios centrales de la iniciativa se encuentra que quien busque ser representante popular debe ganar el voto directo, en lugar de acceder mediante listas partidarias.
Además, la reforma apunta a reducir los costos de elecciones, partidos y congresos, cuestionando estructuras municipales con exceso de regidores y recursos públicos distribuidos sin control. “Se trata de fortalecer la democracia participativa y la fiscalización”, concluyó la Presidenta.