Tabla de contenido
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este lunes un plan para evitar aumentos en los precios de la gasolina regular y el diésel, en un contexto de presión internacional derivada del conflicto en Irán y el encarecimiento del petróleo.
De acuerdo con la mandataria, sin la intervención del gobierno federal, el precio de la gasolina superaría los 30 pesos por litro.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum señaló que el incremento en los precios internacionales del crudo, que se ubica entre 102 y 103 dólares por barril, ha impactado directamente en los costos de combustibles y alimentos, debido al cierre parcial del estrecho de Ormuz.
Precio internacional del crudo presiona combustibles nacionales
La presidenta explicó que, aunque México produce la mayor parte de los combustibles que consume, los precios se determinan en mercados internacionales, lo que limita el control interno sobre los costos finales al consumidor.
En este contexto, el gobierno federal ha aplicado medidas fiscales para contener los precios. Según detalló, el precio de la gasolina regular se ha mantenido en un máximo de 24 pesos por litro mediante apoyos que equivalen a entre 6 y 7 pesos por litro, derivados de la reducción de impuestos asociados a los combustibles.
Sheinbaum indicó que esta política implica una disminución en la recaudación pública, ya que esos recursos no ingresan al erario, pero se destinan a mantener estables los precios para los consumidores.
Gobierno negocia con gasolineros ajuste al diésel
En el caso del diésel, la mandataria reconoció que el precio ha alcanzado los 28 pesos por litro tras acuerdos con el sector gasolinero, aunque adelantó que buscará reducirlo aún más mediante nuevas negociaciones.
Informó que esta semana sostendrá reuniones con empresarios del sector, luego de encuentros previos entre la Secretaría de Hacienda, Petróleos Mexicanos y la Procuraduría Federal del Consumidor, con el objetivo de establecer mecanismos adicionales de contención.
El plan anunciado también contempla mantener estables los precios de los alimentos, que han registrado presiones derivadas del aumento en los costos de transporte y energía vinculados al encarecimiento del petróleo.