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Ciudad de México.- México y Cuba continúan fortaleciendo una relación energética que trasciende gobiernos y coyunturas políticas. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió al paso de las versiones mediáticas que aseguraban que México había aumentado su suministro de petróleo a la isla, luego de la detención de Nicolás Maduro.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aclaró que la cantidad de petróleo enviada a Cuba no ha superado la que México ha venido enviando a lo largo de los años. La mandataria subrayó que el apoyo energético forma parte de una política exterior histórica y legal, destacando que este tipo de intercambios se realizan en el marco de compromisos mutuos que se remontan a varias décadas de cooperación.
“Todo se hace de acuerdo con lo que hemos hecho siempre con Cuba. Es legal y parte de un proceso que viene desde hace muchos años, independientemente del partido político en el poder”, indicó la presidenta. Además, Sheinbaum recalcó que Petróleos Mexicanos (Pemex) presentará cifras detalladas sobre los volúmenes de barriles enviados y los precios aplicados, garantizando transparencia en las transacciones.
Una relación que va más allá de los gobiernos
Este apoyo no es algo nuevo. La relación energética entre México y Cuba tiene raíces profundas que se extienden a lo largo de las administraciones presidenciales. Sheinbaum recordó que en 1994 México invertió 350 millones de dólares en la modernización de la refinería de Cienfuegos en Cuba, a través de una operación de intercambio de deuda por inversión. También mencionó el apoyo técnico brindado a la petrolera estatal cubana CUPET en 2012, cuando Pemex colaboró en proyectos de exploración.
Un hito relevante fue en 2013, cuando el gobierno de Enrique Peña Nieto condonó el 70% de la deuda histórica de Cuba con Pemex, lo que permitió reforzar el comercio bilateral entre ambos países.
“México fue el único país que se opuso desde el principio al bloqueo económico de Estados Unidos sobre Cuba”, recordó Sheinbaum, haciendo eco de la postura histórica del país en relación con la isla caribeña.
Más que un intercambio comercial, un acto de solidaridad
La presidenta señaló que este tipo de ayuda energética y cooperación no solo tiene un fin comercial, sino que también responde a razones humanitarias. “Esto es algo que se ha hecho con el pueblo cubano y que continúa, independientemente de las ideologías o los partidos políticos que estén en el poder, porque entendemos que lo que está en juego es la solidaridad internacional y el apoyo mutuo”, afirmó Sheinbaum.
Aunque medios estadounidenses habían especulado sobre un posible incremento en el suministro de petróleo a Cuba (de un 44% a un 56% del total de las importaciones cubanas), Sheinbaum desmintió estas versiones, asegurando que el envío se mantiene dentro de los niveles previamente acordados y no ha excedido lo pactado.
El futuro de la relación México-Cuba
La mandataria también abordó la posibilidad de una visita oficial a Cuba, pero aclaró que no está prevista por el momento. No obstante, aseguró que la relación entre ambos países continúa siendo sólida y que los encuentros presidenciales a lo largo de los años, desde Luis Echeverría hasta la fecha, refuerzan este compromiso de cooperación energética, política y económica.
En resumen, Sheinbaum defendió la continuidad de la relación entre México y Cuba, reafirmando que el petróleo que se envía es parte de una acción legal y humanitaria, que forma parte de los compromisos históricos que México ha mantenido con la isla, más allá de las fluctuaciones políticas y geopolíticas