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Ciudad de México.- Al asegurar que la era de las excepciones fiscales para los grandes contribuyentes ha terminado, la Presidenta Claudia Sheinbaum aplaudió la decisión del empresario Ricardo Salinas Pliego de liquidar sus adeudos con el SAT.
La Mandataria calificó el ingreso de los primeros 10 mil 400 millones de pesos a la Tesorería de la Federación como un hecho histórico, enfatizando que la ley se aplicó sin distinción política.
"No fue un tema político"
Cuestionada sobre la resistencia que el dueño de Grupo Salinas mantuvo durante meses, Sheinbaum fue tajante al señalar que el cobro no fue una afrenta personal ni una maniobra de presión.
"Como dijimos, este no era un tema político de ningún tipo, sino sencillamente de adeudo fiscal y, qué bueno, tomaron la decisión de pagar", manifestó en Palacio Nacional.
Para la Presidenta, este pago —el mayor registrado en un caso de esta naturaleza— representa la consolidación de la reforma constitucional que prohibió la condonación de impuestos bajo el gobierno de su antecesor.
El fin de las negociaciones
La Jefa del Ejecutivo recordó que, en el pasado, las cúpulas empresariales evitaban sus responsabilidades fiscales mediante "acuerdos" con el Gobierno en turno, una práctica que, sostuvo, ya fue erradicada.
"Durante muchos años, a partir de negociaciones, de acuerdos, no se pagaban impuestos. Decían que no iban a pagar", recordó la Mandataria.
Al celebrar el esquema de 19 pagos acordado por el corporativo para liquidar los 32 mil 132 millones de pesos totales, Sheinbaum insistió en que el cumplimiento de las grandes empresas es el estándar de su Administración: "Ya no hay privilegios".