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Sheinbaum blinda el acero: la respuesta de 8,000 millones de dólares frente a los aranceles externos

Tras las presiones de Washington, el Gobierno Federal cierra filas con la industria para sustituir importaciones y proteger 90 mil empleos con sello "Hecho en México".

El 'escudo' de Sheinbaum: El plan para blindar el acero mexicano y frenar las importaciones.
El 'escudo' de Sheinbaum: El plan para blindar el acero mexicano y frenar las importaciones.

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Ciudad de México.- En un movimiento estratégico para fortalecer la economía interna, el Gobierno Federal alcanzó un acuerdo de gran calado con los gigantes de la industria siderúrgica y de la construcción. ¿El objetivo? Que cada varilla, viga o lámina utilizada en las grandes obras públicas del país —desde trenes hasta carreteras— tenga el sello de "Hecho en México".

La presidenta Claudia Sheinbaum fue clara: este pacto no solo busca potenciar la industria local, sino cerrar la puerta a la dependencia extranjera.

"Se pretende que la mayor parte del acero que se utilice en las obras públicas sea producido en México y reducir la importación", afirmó la mandataria.

90,000 empleos bajo protección

Más allá de las cifras macroeconómicas, el acuerdo tiene un rostro humano. Sergio de la Maza, presidente de la Canacero, destacó que esta alianza es el "oxígeno" que el sector necesitaba tras los duros golpes recibidos por la imposición de aranceles al acero mexicano en los Estados Unidos.

Lo que está en juego:

  • 8,000 millones de dólares: En inversiones que ya están en curso y que ahora tienen certidumbre jurídica y comercial.
  • 90,000 familias: Empleos directos que dependen de que las plantas siderúrgicas se mantengan encendidas.
  • Competitividad: Un impulso a la sustentabilidad para que el acero mexicano pueda competir globalmente.

Adiós a los proveedores sin tratado

La estrategia, bautizada como parte del "Plan México", no se queda solo en buenas intenciones. La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, explicó que el plan incluye "dientes" administrativos:

  1. Aranceles selectivos: Se mantendrán impuestos a la importación de acero proveniente de países con los que México no tiene acuerdos comerciales (frenando la competencia desleal).
  2. Financiamiento a la medida: Se buscarán esquemas de crédito para incentivar proyectos que utilicen exclusivamente insumos nacionales.
  3. Sustitución agresiva: Un plan de mediano plazo para que las cámaras de construcción (CMIC) y de vivienda (Canadevi) dejen de mirar al exterior y se conviertan en los principales clientes de la acería mexicana.

El compromiso de las cámaras

El acuerdo logró algo pocas veces visto: alinear los intereses del Gobierno con los de las constructoras y desarrolladoras de vivienda. Al sumarse la CMIC y la Canadevi, el compromiso garantiza que el acero nacional no solo llegará a los grandes trenes del gobierno, sino también a las casas y edificios que se levanten en todo el territorio.

Con esta firma, México intenta dar un paso decisivo para elevar el "contenido nacional" y demostrar que, ante la incertidumbre comercial externa, la mejor defensa es la producción propia.

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