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Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció un cambio de fondo en la política migratoria y, al mismo tiempo, dejó ver su interés en colocar a México en el mapa de la revolución tecnológica.
En el frente institucional, adelantó que enviará una iniciativa para reformar el Instituto Nacional de Migración (INM), que pasará a llamarse Instituto de Movilidad Humana. La intención, explicó, es fortalecer sus funciones y garantizar una mayor protección a las personas en tránsito por el país.
Aunque precisó que el actual titular, Sergio Salomón Céspedes, no propuso el cambio, reconoció su gestión. El nuevo nombre —dijo— responde a una visión más amplia: ya no se trata solo de “migración”, sino de entender la movilidad como un fenómeno complejo que implica derechos, seguridad y coordinación institucional.
Pero la conversación pública no se quedó ahí.
Tras reunirse en Palacio Nacional con Martina L. Cheung, directora ejecutiva de S&P Global, la mandataria compartió que México busca abrirse espacio en el terreno de la inteligencia artificial.
En la charla se abordó la posibilidad de que el país albergue centros de datos, piezas clave para el desarrollo de herramientas de IA. Estos complejos requieren grandes cantidades de energía eléctrica y agua, por lo que su instalación dependerá de que existan condiciones adecuadas de infraestructura.
También hablaron sobre el avance de las computadoras cuánticas y los cambios que ya están transformando la economía global. Más que anuncios concretos, la reunión dejó clara una señal: mientras redefine su política de movilidad humana, el gobierno también quiere que México no se quede fuera de la carrera tecnológica.