Tabla de contenido
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó que transportistas recurrieran al cierre de carreteras el lunes 26 de octubre, pese a que, aseguró, el gobierno federal mantenía abiertas las vías de negociación para atender sus inconformidades.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria defendió los cambios a las deducciones fiscales por el pago de casetas y sostuvo que las protestas fueron convocadas por un sector reducido de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), no por la mayoría de los transportistas.
“¿Por qué tenían que parar la circulación si había diálogo?
¿Por qué cierran carreteras si estaba el diálogo abierto?”, cuestionó.
Sheinbaum defiende el límite fiscal
La mandataria explicó que el conflicto está relacionado con el tope a la deducción de gastos por peajes, debido a que algunas empresas presuntamente deducían esos pagos más de una vez.
“Existe el diálogo, pero no puede haber defensa del privilegio”, afirmó al justificar la medida fiscal.
“Hay un grupo pequeño que está por lo menos dos veces deduciendo lo que pagan en casetas y eso representa más de cinco mil millones de pesos”.
Sheinbaum señaló que esta práctica representa más de cinco mil millones de pesos y aseguró que el ajuste se concentra en las empresas más grandes del autotransporte.
Recordó que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se planteó limitar estas deducciones a 300 millones de pesos. Sin embargo, indicó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público detectó que los montos continuaron aumentando, por lo que este año se estableció un límite de 250 millones de pesos.
La presidenta también mencionó que integrantes de la Canacar que convocaron al paro se reunieron días antes con el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas. Ante las preguntas sobre una posible motivación política, respondió que únicamente exponía los hechos y pidió que cada quien sacara sus conclusiones.
Transportistas reclaman seguridad y que haya menos extorsiones
Los bloqueos del lunes afectaron distintos puntos carreteros y accesos a la Ciudad de México y en otros estados del país. Los inconformes señalaron que sus demandas también incluyen mayor seguridad en las vías de comunicación, freno a las extorsiones, revisión de las tarifas de peaje y mejoras en la infraestructura vial.
Sheinbaum insistió en que las conversaciones con el sector estaban abiertas desde días antes de las movilizaciones y cuestionó que los transportistas optaran por interrumpir la circulación antes de resolver sus diferencias mediante el diálogo.
“Hoy aceptaron el diálogo, ¿y por qué ayer no?”, expresó la presidenta al referirse a la disposición de los inconformes para retomar las negociaciones.
La mandataria reiteró que su administración está dispuesta a escuchar las demandas del sector, pero sostuvo que esa apertura no implica mantener beneficios fiscales que considera privilegios para un grupo reducido de empresas.