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México.- El Gobierno federal prepara una credencial que busca cambiar la forma en que las personas acceden a los servicios médicos. La propuesta permitirá que los pacientes puedan acudir a unidades de distintas instituciones de salud, aunque no sean derechohabientes de ellas.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el proceso ya comenzó con adultos mayores, aunque la credencial todavía no se entrega de manera general. La estrategia contempla ampliar el registro de forma gradual al resto de la población.
La CURP concentrará el expediente
El documento estará vinculado con la CURP y permitirá construir un expediente médico que pueda consultarse en los distintos puntos donde el paciente reciba atención, siempre con su autorización.
Sheinbaum señaló que esta información podrá generarse desde consultorios, visitas del programa Casa por Casa o directamente en los centros de salud. La intención es que el historial acompañe al paciente y no quede limitado a una sola institución.
El Servicio Universal de Salud comenzará a operar bajo este esquema a partir del 1 de enero de 2027. La presidenta sostuvo que la credencialización será el primer paso para ampliar los servicios disponibles entre instituciones.
El plástico reunirá datos médicos
La tarjeta llevará en el frente el nombre, la fotografía y la CURP de la persona, además de los logotipos del IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar.
En la parte posterior aparecerán dos códigos QR y datos como fecha y lugar de nacimiento, sexo y tipo de sangre. En el caso de menores también se incluirá información de los padres.
El documento permitirá además identificar si la persona es donadora de órganos, contará con un código de barras y tendrá disponible el número 079 para solicitar ayuda.
Sheinbaum planteó que el objetivo final es que, sin importar la institución a la que pertenezca cada paciente, pueda recibir atención en cualquier consultorio, centro de salud u hospital que forme parte del esquema universal.