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Ciudad de México.— Rusia afirmó que existe un supuesto plan para vincular a ese país con el suministro ilegal de armas a cárteles y grupos del crimen organizado en México y otros países de América Latina.
La acusación fue difundida por la Embajada de Rusia en México, a partir de un comunicado de la Oficina de Prensa del Servicio de Inteligencia Exterior de la Federación de Rusia (SVR).
Rusia afirma que prepararían pruebas falsas
De acuerdo con el documento, un supuesto servicio secreto de un país occidental, en coordinación con Ucrania, buscaría presentar a Rusia como responsable de entregar armas a grupos criminales de Venezuela, Colombia y México.
La versión rusa sostiene que para construir esa acusación ya se estarían trasladando a esos países armas de fabricación rusa que fueron incautadas durante el conflicto con Ucrania.
El SVR también aseguró que se preparan grabaciones de audio, videos y documentos falsos para intentar demostrar una supuesta participación de representantes de las Fuerzas Armadas rusas en esas operaciones.
México aparece entre los países mencionados
La acusación incluye a México junto con Venezuela y Colombia, aunque el comunicado ruso no presentó en el texto difundido pruebas públicas que demuestren que ese supuesto operativo esté ocurriendo en territorio mexicano.
Rusia sostuvo que el objetivo de la operación sería afectar sus relaciones con los gobiernos latinoamericanos y provocar que adopten posiciones contrarias a Moscú.
El comunicado fue presentado como una advertencia de los servicios de inteligencia rusos y no como una investigación confirmada por autoridades mexicanas.
Moscú vincula el señalamiento con su disputa informativa con Occidente
El SVR también acusó a gobiernos y sectores occidentales de mantener una campaña de información contra Rusia desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Como parte de su argumento, el organismo ruso mencionó el caso de Bucha, ocurrido en 2022, y la llamada provocación de Gleiwitz de 1939 como ejemplos históricos de lo que considera operaciones de propaganda o montajes.
La declaración se produce en un contexto de fuerte tensión entre Rusia y países occidentales por la guerra en Ucrania y sus consecuencias políticas y diplomáticas.
Hasta ahora, el comunicado ruso no identifica públicamente al supuesto servicio de inteligencia occidental involucrado ni presenta pruebas verificables que permitan confirmar que la operación denunciada esté en marcha.