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México.- El Congreso Nacional Indígena rechazó la consulta que se realiza para discutir la propuesta de Ley de Derechos Indígenas y Afromexicanos impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La organización sostuvo que el proceso no garantiza una participación efectiva de las comunidades y acusó al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas de operar una consulta que, desde su perspectiva, ya tiene un rumbo definido.
En su posicionamiento, el Congreso también arremetió contra Adelfo Regino Montes, titular del INPI, a quien señaló directamente por su actuación durante el proceso.
“Hoy rechazamos la burla que implica para los pueblos indígenas del país el proceso de consulta indígena y la Propuesta de Iniciativa de Ley de Derechos Indígenas y Afromexicanos impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y operada por el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) cuyo titular Adelfo Regino Montes ha traicionado a los pueblos y comunidades indígenas, a la madre naturaleza y a la memoria histórica.”
Cuestionan los tiempos de consulta
El organismo puso en duda que las comunidades puedan estudiar y discutir una iniciativa que contiene 453 artículos, especialmente por el periodo establecido para realizar los foros y recoger las propuestas.
“Esta propuesta cuenta con 453 artículos que abordan diferentes temas relacionados con nuestros pueblos como la autonomía, la libre determinación, la jurisdicción, la consulta, el territorio, el amparo indígena, el patrimonio, la salud, la cultura, el reconocimiento como sujetos de derecho público entre otros temas que están causando más confusiones que claridades.”
El Congreso cuestionó además que el proceso pueda concluir antes de que la iniciativa sea presentada ante el Congreso de la Unión.
“Denunciamos la simulación de consulta de esta propuesta de ley, que se está realizando entre agosto y septiembre en todo el país, donde el rechazo al proceso es cada vez mas grande y evidente
¿Será que una ley tan extensa de 453 artículos alcance para ser explicada, entendida, analizada y comentada en una reunión regional de 3 a 5 horas?
¿En 2 meses se alcanzará a consultar a todos los pueblos indígenas del país con las traducciones a cada lengua?, una vez terminados los foros, ¿15 días serán suficientes para sistematizar la información y realizar los cambios necesarios para que la presidenta la presente ante el Congreso el 12 de octubre? ¿no es ya una ley cocinada?”
La organización también aseguró que el procedimiento no cumple con las etapas que, de acuerdo con su propia lectura, deberían garantizar una consulta adecuada.
“Esta consulta no sigue ni siquiera los requisitos que propone en su propia ley a consultar, no existe etapa de acuerdos previos, de información suficiente, deliberativa, consultiva y de seguimiento de acuerdos. El proceso está viciado de origen, el esquema de esta simulación de consulta es solo para justificar administrativamente la propuesta de ley de derechos indígenas y afromexicanos.”
El territorio es otro conflicto
Otro de los principales desacuerdos está relacionado con la autonomía de las comunidades para decidir sobre proyectos desarrollados en sus territorios.
El Congreso señaló que la iniciativa no garantiza que los pueblos puedan determinar qué ocurre con recursos como agua, petróleo, litio y minerales.
“La propuesta de Ley establece una serie de ausencias estratégicas al derecho de autodeterminación de los pueblos sobre su territorio, en cambio, confirma la continuidad del derecho neoliberal mexicano al señalar que las áreas estratégicas para la explotación del agua, el petróleo, el fracking, el litio, los minerales y otros, serán administrados directamente por el Estado.
En estos casos la libre determinación no existe ya que solo podremos opinar sobre estos proyectos destructivos y altamente contaminantes, pero no decidir si se desarrollan o no en nuestros territorios.”
También cuestionan el registro indígena
La organización también cuestionó que esos recursos puedan ser entregados posteriormente a empresas para su explotación.
“Pero su caracter de estratégico no les impide concesionarlo para el lucro incesante de cualquier empresa extranjera, incluyendo el agua, elemento vital para sobrevivir.
Entonces, es un trato racista y criminal de los recursos naturales en nuestro país, se lo quitan a los pueblos originarios dejando destruido su territorio por el saqueo y se lo entregan a las empresas transnacionales para su comercialización, sin derecho a la libre determinación.”
Otro punto señalado fue el mecanismo mediante el cual las comunidades serían incorporadas a un catálogo administrado por el INPI.
“Dice su propuesta de ley que en caso de no registrarnos no perdemos el carácter de ser sujetos de derecho pero legalmente no los podemos poner en práctica
Esta aberración legal y tramposa restringe profundamente el ejercicio de la autonomía de los pueblos, interviene en la vida interna de las comunidades y destruye el principio de autoadscripción.”
El Congreso también sostuvo que este mecanismo podría beneficiar a empresas interesadas en desarrollar megaproyectos.
“Esta ley es para que las empresas trasnacionales tengan, lo que llaman ‘seguridad jurídica’ para invertir en sus megaproyectos, colocándonos como mercancías o productos a la venta que deben estar registradas para que las empresas puedan cumplir con los requisitos que les permitan saquear a nuestros pueblos.”
El posicionamiento terminó con un rechazo absoluto a la iniciativa y a la consulta.
El Congreso Nacional Indígena exigió detener el hostigamiento y la represión contra comunidades indígenas que defienden su autonomía, además de pedir la liberación de Jesús Plácido Galindo.
La organización cerró su pronunciamiento con una advertencia sobre las condiciones en las que se desarrolla el proceso.
“Una consulta indígena con presos políticos indígenas no es libre, ni de buena fe.”
Con esta postura, el Congreso Nacional Indígena dejó claro que no respalda la consulta en curso ni considera que el procedimiento permita a los pueblos ejercer plenamente su derecho a decidir sobre sus territorios y formas de organización.