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Venezuela.- Los especialistas mexicanos desplegados en Venezuela aseguran que la emergencia que encontraron tras el terremoto está entre las más complejas que han atendido.
El Batallón de Atención de Emergencias del Ejército mexicano trabaja en la zona cero de La Guaira, donde las labores se han extendido durante horas por la magnitud de los derrumbes.
“Es una de las tragedias más grandes a las que hemos asistido”, señalaron integrantes del equipo mexicano, quienes explicaron que la dimensión del daño ha sido uno de los principales factores que han complicado las labores de rescate.
El contingente mexicano llegó con 280 militares especializados en rescate urbano, apoyados por equipos de la Cruz Roja, bomberos y cuerpos de protección civil. Desde su llegada, han participado en la búsqueda entre estructuras colapsadas y han logrado localizar con vida a tres personas, además de recuperar cientos de cuerpos.
Edificios complican rescates
Uno de los principales retos para los equipos mexicanos ha sido la magnitud de los daños en zonas urbanas densamente pobladas. En La Guaira, varios edificios de hasta 12 pisos quedaron reducidos a escombros, lo que ha obligado a los rescatistas a avanzar con extremo cuidado para evitar nuevos derrumbes.
Uno de los tenientes del Batallón de Atención de Emergencias explicó que la concentración de población y el tipo de construcciones han aumentado la dificultad de las operaciones.
“Había complejos residenciales con torres de hasta 12 pisos. Mucha densidad de población y estructuras muy pesadas que dificultan las labores de rescate”, explicó.
El militar relató que durante una de las intervenciones, los perros de búsqueda detectaron posibles víctimas en un espacio muy reducido.
“Llegamos a uno de los edificios que colapsaron con los perros y en apenas segundos el binomio nos marcó que había sepultadas cuatro víctimas en apenas dos metros cuadrados”, contó.
Los equipos utilizan perros entrenados, herramientas hidráulicas, sierras eléctricas, taladros y martillos para identificar posibles espacios donde puedan permanecer personas atrapadas.
Antes de intervenir una zona, evalúan la estabilidad de la estructura, el riesgo de nuevos colapsos y los llamados espacios vitales donde una persona podría haber quedado protegida.
Cuando llegan a un punto de búsqueda, los rescatistas realizan llamados entre los escombros para intentar obtener una respuesta.

“Somos el Ejército mexicano; si hay alguien con vida, grite o haga algún ruido”
Es el mensaje que repiten mientras trabajan entre los restos de los edificios.
Si no hay respuesta mediante la voz, los equipos esperan señales de movimiento o sonidos provocados por las víctimas con algún objeto que tengan cerca. Cuando identifican una señal positiva, detienen las actividades alrededor del punto para confirmar la ubicación exacta.
Una labor contra el tiempo
Los rescatistas mexicanos explicaron que algunas operaciones han requerido turnos de más de ocho horas y un esfuerzo constante para retirar toneladas de escombros. Una de las maniobras más complejas fue la recuperación de una mujer que quedó atrapada entre columnas dentro de un edificio.
El teniente explicó que el equipo trabajó durante casi 12 horas para completar la extracción.
“Fue complicado porque tenía la cabeza atrapada entre dos columnas. Estaba tumbada en la cama”, relató.
Los militares también señalaron que buscan mantener el respeto hacia las víctimas durante cada intervención.
“Envolvimos el cuerpo en las sábanas de la cama antes de sacarlo a la calle”
Explicó el elemento del Ejército mexicano.
Otra dificultad encontrada en Venezuela ha sido la resistencia de los materiales de construcción. Los rescatistas detallaron que algunas losas de concreto tienen un grosor mayor al que suelen encontrar en otros operativos internacionales.
“Aquí nos estamos encontrando con materiales de buena calidad. Por ejemplo, las losas de concreto tienen un grosor de hasta 20 centímetros, cuando en México nos los encontramos más delgados, como de la mitad de grosor”
Explicó uno de los integrantes del equipo.
El personal del Ejército mexicano cuenta con experiencia en emergencias internacionales tras participar en operativos por terremotos en países como Chile, Japón y Turquía.
Sin embargo, los elementos desplegados en Venezuela consideran que la magnitud del desastre representa uno de los mayores desafíos que han enfrentado.
Mientras continúan las labores de búsqueda en La Guaira, los equipos mantienen abiertas las posibilidades de encontrar sobrevivientes entre los restos de los edificios afectados.