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Regulación del Acamoto, propuesta de Pablo Amílcar en el Congreso de Guerrero

El exhorto legislativo plantea no prohibir el evento de motociclismo, sino establecer reglas claras para su organización y supervisión

Congreso atiende propuesta de Pablo Amílcar sobre el Acamoto

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Guerrero.- El Congreso de Guerrero abrió la discusión sobre el futuro del Acamoto en Acapulco, al aprobar un exhorto que pide al gobierno municipal no solo definir si el evento de motociclismo se mantiene año con año, sino también establecer reglas claras para su organización y control.

La propuesta, impulsada por el diputado Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, plantea que el evento —que cada mayo reúne a miles de motociclistas en el puerto— no sea prohibido, pero sí regulado bajo un esquema institucional que permita ordenar su desarrollo.

El punto de acuerdo aprobado por el Congreso sugiere que el Ayuntamiento de Acapulco evalúe la permanencia del evento tomando en cuenta su impacto en movilidad, seguridad, servicios públicos y orden social, sin perder de vista el derecho a la recreación y el libre tránsito.

También se plantea la creación de un modelo de coordinación municipal que permita planear y supervisar eventos masivos, con reglas precisas sobre espacios, actividades, servicios y medidas de protección civil.

La iniciativa contempla además la participación de instancias de los tres niveles de gobierno mediante la Mesa para la Construcción de la Paz, así como la inclusión de cámaras empresariales y del sector turístico para mejorar la planeación.

El propio diputado Sandoval sostuvo que el Acamoto deja una importante derrama económica en Acapulco, pero también ha evidenciado fallas en seguridad y logística, por lo que —dijo— la salida no es prohibirlo, sino regularlo.

“Prohibirlo implicaría afectar derechos como la movilidad y el libre tránsito, además de estigmatizar a los motociclistas”, argumentó.

En paralelo, la diputada Erika Lührs Cortés respaldó que la discusión se lleve a espacios de coordinación interinstitucional con participación de sectores sociales, para evitar decisiones unilaterales y mejorar la gestión del evento.

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