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¿Qué dice la ciencia real sobre la premisa de 'Proyecto Fin del Mundo' de Ryan Gosling?

Astrofísicos del Museo de Historia Natural de Nueva York y de City Tech revisaron la ciencia de la película y tienen opiniones divididas

La película sigue a Ryland Grace, un astrofísico a bordo de una nave en misión solitaria para salvar a la humanidad

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Ciudad de México.- Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary), el blockbuster de ciencia ficción protagonizado por Ryan Gosling, lleva semanas generando debate en internet. No solo por su historia o su estética, sino por algo más raro: su ciencia. Astrofísicos reales la vieron y tienen cosas que decir.

La película sigue a Ryland Grace, un astrofísico a bordo de una nave en misión solitaria para salvar a la humanidad. La premisa: un microorganismo ficticio llamado astrophage está absorbiendo la luz del sol y amenaza con hundir la Tierra en una era de hielo. Para Jillian Bellovary, directora del programa de maestría en astrofísica de CUNY, eso simplemente no puede pasar. "Nada puede robarle luz al sol", dijo a The New York Times. "Es una idea bonita, pero eso no existe."

Mark Popinchalk, investigador del Museo Americano de Historia Natural, comparte esa crítica y agrega otra: las estrellas son tan masivas que harían falta cantidades absurdas de microbios para afectar su luz. También señala que los microbios no pueden sobrevivir en el vacío del espacio, y que la idea de que lo hagan no tiene base científica.

Pero fuera de ese punto flojo, la película sale bien librada. Charlotte Olsen, astrofísica del City Tech especializada en formación de galaxias, destacó que la película acierta en el silencio del espacio, la física de las caminatas espaciales y el funcionamiento de la gravedad rotacional. También le gustó un momento en el que Rocky, el alienígena que se hace amigo del protagonista, se burla del nombre del planeta Tau Ceti e. "Es verdad, los astrónomos no somos buenos para nombrar cosas", confirmó Popinchalk.

Hay más detalles que funcionan: el uso de la emisión de luz para propulsar naves tiene precedentes reales, y los científicos han logrado cristalizar xenón, aunque no manipularlo como en la película.

Lo que más valoraron los expertos, sin embargo, no son los efectos especiales sino cómo la película muestra el proceso científico: los errores, la colaboración, el pensamiento paso a paso. "Equivocarse es muy importante en la ciencia, y eso no es algo que la gente fuera de la ciencia suele entender", dijo Bellovary. Y el veredicto final de la misma astrofísica resume bien el consenso: "Nunca dije 'eso está muy mal'. Eso casi nunca pasa. Buena calificación para la ciencia."

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