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Profepa clausura totalmente Punta Brava por desmontar 1.3 hectáreas de selva en Acapulco

La autoridad federal suspendió las obras el 30 de octubre, tras detectar vegetación amenazada, erosión y sedimentos que llegaron al mar

El Ayuntamiento ya había clausurado parcialmente el proyecto en julio

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Acapulco, Guerrero.— La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una clausura temporal total al desarrollo inmobiliario Punta Brava, ubicado en una ladera frente a playa Mimosa, en Acapulco, luego de detectar la remoción de 1.3 hectáreas de selva baja caducifolia y trabajos de cambio de uso de suelo sin autorización federal.

La medida fue aplicada el viernes 30 de octubre, durante una inspección derivada de denuncias ciudadanas. De acuerdo con los resultados de la diligencia, los responsables del proyecto no acreditaron contar con la autorización forestal para modificar el uso del terreno.

La dependencia también reportó erosión del suelo y arrastre de sedimentos hacia el ecosistema marino, como consecuencia de los movimientos de tierra y las modificaciones realizadas en las condiciones naturales de la ladera.

Detectan especie vegetal amenazada en el terreno

Entre la vegetación identificada por los inspectores se encuentra el ron-ron o gateado (Astronium graveolens), especie incluida en la categoría de amenazada de la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.

En el operativo participaron 29 colaboradores de la Profepa, con apoyo de elementos de la Guardia Nacional, la Policía Ecológica de Guerrero y la Policía Ambiental de Acapulco.

La autoridad federal informó que realizará recorridos de vigilancia para verificar que se cumpla la suspensión de las obras y determinar las medidas de corrección y restauración ambiental correspondientes. La clausura es temporal y no representa, por sí misma, una resolución definitiva sobre las responsabilidades del proyecto.

Ayuntamiento ya había clausurado parcialmente el desarrollo en julio

La intervención federal ocurrió casi cuatro meses después de que el Ayuntamiento de Acapulco colocara sellos de clausura parcial en el mismo desarrollo, el 8 de julio de 2026.

En aquella ocasión, inspectores de la Dirección General de Ecología y Protección al Medio Ambiente detectaron remoción de suelo con maquinaria pesada y trabajos de construcción sin las autorizaciones municipales correspondientes. La medida se aplicó porque los responsables no acreditaron la manifestación de impacto ambiental municipal ni el permiso requerido.

Días antes de la clausura federal, el 29 de octubre, el delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Guerrero, Óscar Torres Arreola, declaró que la dependencia no había otorgado autorizaciones de impacto ambiental ni de cambio de uso de suelo forestal para las obras en Playa Mimosa. También informó que las inconformidades ciudadanas habían sido turnadas a la Profepa para su atención.

Así, el proyecto acumuló dos intervenciones de autoridades ambientales: la municipal, que suspendió parcialmente los trabajos en julio, y la federal, que ordenó detenerlos en su totalidad el 30 de octubre ante las afectaciones forestales y costeras detectadas.

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