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México.- Durante más de una década, el nombre de Nemesio Oseguera Cervantes figuró en las listas prioritarias de seguridad de México y Estados Unidos. Su muerte, ocurrida el 22 de febrero de 2026 en Tapalpa, no solo representa la caída del fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sino el desenlace de una de las búsquedas más costosas y prolongadas en la historia reciente del combate al narcotráfico.
La persecución contra “El Mencho” se tradujo en una escalada sin precedentes de recompensas económicas. En 2014, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció hasta 5 millones de dólares a través del Programa de Recompensas por Narcóticos, cuando ya enfrentaba cargos por conspiración para distribuir cocaína y metanfetamina en territorio estadounidense.
Conforme el CJNG amplió su presencia territorial —alcanzando más de 20 estados en México y consolidando redes internacionales de tráfico— la recompensa se duplicó a 10 millones de dólares. Posteriormente, la cifra ascendió a 15 millones, colocándolo entre los fugitivos más valiosos para la justicia norteamericana.
Recompensas sin resultados
En el ranking histórico de recompensas, solo era superado por figuras como Rafael Caro Quintero, por quien Estados Unidos llegó a ofrecer hasta 20 millones de dólares.
Del lado mexicano, la entonces Procuraduría General de la República publicó en 2018, en el Diario Oficial de la Federación, una recompensa de hasta 30 millones de pesos por información que llevara a su captura.
Más que cifras, los montos reflejaron el nivel de prioridad estratégica que ambos gobiernos otorgaron al líder del CJNG, organización que se convirtió en uno de los grupos criminales más expansivos y violentos del país. El incremento constante de las recompensas evidenció también la dificultad para ubicarlo y detenerlo.
Con su muerte, concluye uno de los capítulos más prolongados de cooperación binacional en materia de seguridad. Las recompensas ofrecidas quedan como registro del alcance internacional que tuvo su persecución y del peso que alcanzó su figura en la agenda de seguridad de América del Norte.