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Sao Paulo, Brasil. – Lo que debía ser una jornada de fiesta en el emblemático Carnaval de Brasil se transformó en una escena de brutalidad policial que ha dado la vuelta al mundo. Un vendedor ambulante se debate entre la vida y la muerte tras ser sometido con una técnica de asfixia, conocida como "mataleón", por efectivos de la Policía Militar (PM) en pleno corazón de Sao Paulo.
El ataque en Ibirapuera
Los hechos ocurrieron este martes en la zona de Ibirapuera, al sur de la ciudad, donde miles de personas se congregaban para las festividades. En las imágenes grabadas por testigos y difundidas masivamente en redes sociales, se observa cómo varios agentes interceptan al vendedor y, en lugar de realizar una detención protocolaria, uno de los oficiales aplica una presión letal sobre el cuello del hombre.
PMs espancam homem após megabloco no Ibirapuera, em SP; vídeo mostra mata-leão e desmaio https://t.co/WjFBE8HxX6 #g1 pic.twitter.com/yuYmCxw3IN
— g1 (@g1) February 18, 2026
Ante la mirada de turistas y locales, el comerciante sufrió un fuerte desmayo tras perder el flujo de oxígeno. La violencia del sometimiento provocó gritos de auxilio y reclamos por parte de los transeúntes, quienes grabaron la escena como prueba del presunto abuso de autoridad.
Respuesta oficial bajo presión
Tras la viralización del video, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Sao Paulo emitió un comunicado urgente en el que intenta distanciarse del comportamiento de los efectivos. La dependencia aseguró que "no acepta los excesos" y que se ha iniciado una investigación interna para determinar las responsabilidades de los militares involucrados.
Sin embargo, el suceso ha reavivado el debate sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía Militar en Brasil, especialmente durante eventos masivos donde la población más vulnerable, como los vendedores informales, suele ser el blanco de operativos represivos.
Un carnaval bajo la sombra de la violencia
Mientras las investigaciones continúan para esclarecer qué detonó la agresión, el estado de salud del vendedor se mantiene bajo reserva. El caso ya es comparado por activistas de derechos humanos con otros episodios de violencia policial sistémica, exigiendo que la sanción no quede solo en un comunicado, sino en castigos ejemplares para los agentes que aplicaron la maniobra prohibida.