Tabla de contenido
Por Elibeth D Nicolás
Acapulco, Guerrero.- Integrantes de la Comisión Intersindical y de asociaciones civiles de derechohabientes del ISSSTE solicitaron a Martí Batres rectificar el nombramiento de la actual directora del nuevo hospital del instituto en Acapulco, Edna Asuan Pichardo Aguirre, al considerar que no cuenta con el perfil adecuado para encabezar la institución.
En conferencia de prensa denunciaron que el pasado 22 de febrero fue designada por Batres Guadarrama como directora del ISSSTE, a pesar de que anteriormente se desempeñaba como subdelegada de esta dependencia, cargo desde el cual —afirmaron— fue cómplice del mal manejo administrativo que enfrenta la institución.
“Señalamos que el pasado 22 de enero vino Martí Batres a ratificar a Edna Asuan Pichardo Aguirre, quien se desempeñaba como encargada de la subdelegación médica en Guerrero, y que también es responsable de la anarquía que ocurrió y sigue ocurriendo dentro del Hospital de Alta Especialidad.
Por ello sostenemos que no cuenta con la experiencia ni con la calidad moral que se requiere para dirigir este hospital, motivo por el cual no avalamos este nombramiento y pedimos que se rectifique por el bien de los derechohabientes del ISSSTE”, expresó Benjamín Sandoval Melo.
Asimismo, señalaron como responsables al doctor Gustavo Reyes Terán, director médico; a Omar Butrón Fosado, director de Administración y Finanzas; a Ricardo Ruiz Suárez, secretario técnico de la Comisión de Vigilancia del ISSSTE, y al director de la oficina de representación, José Rodrigo Ávila Carrasco, a quienes acusaron de haber permitido el ingreso de más de 300 personas en áreas administrativas y operativas del nosocomio, sin que cuenten —aseguraron— con el conocimiento ni el perfil adecuado.
De igual forma, hicieron un llamado a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, para que intervenga de manera inmediata, al advertir que existe una emergencia de salud pública derivada de la corrupción y la anarquía en el hospital, situación que —dijeron— ha provocado la muerte de varios derechohabientes ante la falta de una clínica de tercer nivel en condiciones óptimas.
También exigieron una audiencia directa con Martí Batres para que se reinstale de inmediato a más de 30 médicos especialistas y enfermeras a quienes se les retiraron sus bases, además de que se les cubran los salarios que se les adeudan desde septiembre del año pasado.
Finalmente, demandaron que el nosocomio opere conforme a su capacidad instalada, a fin de que funcionen los ocho quirófanos con los que cuenta el hospital de tercer nivel, así como los servicios de medicina nuclear, rayos X, tomografía, resonancia magnética y las salas de hemodiálisis destinadas para 50 pacientes.