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Chilpancingo, Guerrero.- El diputado local de Morena, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, afirmó que existe un “miedo rotundo al cambio” en materia político-electoral, luego del rechazo a la reforma electoral, tal como fue planteada inicialmente por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el pasado 4 de marzo.
El legislador explicó que la propuesta presidencial buscaba reconfigurar el sistema político-electoral y cuestionó si verdaderamente se pretende defender la democracia o los privilegios implícitos que emanan del mismo.
Sandoval Ballesteros indicó que la iniciativa rechazada compilaba las demandas sociales manifestadas durante la campaña presidencial, entre ellas la reducción de costos en las elecciones, la aplicación de la austeridad en los partidos políticos y la eliminación de privilegios en sus dirigencias.
Asimismo, aseguró que con el Plan B electoral se busca fortalecer los instrumentos de democracia directa, como la consulta popular, la revocación de mandato y la ratificación, además de poner fin a los privilegios que tienen, sin excepción, todos los servidores públicos, previendo ajustes a sus salarios.
El diputado morenista lamentó que la reforma constitucional no lograra los consensos necesarios en la Cámara de Diputados, pero aclaró que esto no significa que el debate esté cerrado. Por el contrario, consideró urgente replantear el diseño de la democracia en el país, manteniendo los principios republicanos y abriendo la discusión sobre la representación política y el uso de los recursos públicos.
En ese sentido, Sandoval Ballesteros cuestionó a las fuerzas políticas que se opusieron a la iniciativa, al señalar que no presentaron propuestas alternativas durante el debate.
“¿Estamos defendiendo la democracia o los privilegios del sistema de partidos?”, cuestionó, al tiempo que criticó la falta de discusión sobre temas como el financiamiento de los partidos, el costo de las campañas y la representación proporcional (plurinominales).
Insistió en que los tres poderes del Estado y los tres niveles de gobierno —federal, estatal y municipal— apliquen los recursos públicos de acuerdo con los principios de austeridad republicana.