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Ciudad de México.— Estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa tomaron este viernes la caseta de cobro de Tlalpan, en la autopista México-Cuernavaca, donde bloquearon la circulación durante aproximadamente cuatro horas y realizaron acciones que provocaron daños en las instalaciones y severas afectaciones al tránsito.
La movilización ocurrió luego de que elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México impidieran el ingreso de autobuses con normalistas a la capital del país, en el marco de los operativos de vigilancia e inspección que se mantienen en la zona desde hace varios días.
Daños en instalaciones y bloqueo total de carriles durante la protesta
Durante la manifestación, jóvenes encapuchados cerraron ambos sentidos de la autopista y colocaron obstáculos para impedir el paso vehicular. De acuerdo con los reportes, también rompieron vidrios, dañaron plumas de acceso, equipos electrónicos y mobiliario de la plaza de cobro.
En uno de los momentos de mayor tensión, los manifestantes utilizaron vehículos para bloquear los carriles y mantuvieron detenida la circulación en una de las principales vías de acceso y salida de la Ciudad de México.
Las afectaciones alcanzaron a miles de automovilistas que se dirigían hacia Morelos, Cuernavaca y otras entidades del sur del país, generando largas filas y retrasos durante gran parte de la jornada.
Los normalistas señalaron que rechazan las revisiones realizadas por las autoridades y acusaron que existe una criminalización hacia los estudiantes que participan en las movilizaciones relacionadas con el caso Ayotzinapa.
Uno de los manifestantes afirmó que la protesta busca exigir avances en la búsqueda de los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre de 2014.
Ante la movilización, autoridades capitalinas desplegaron un amplio operativo con elementos de seguridad para contener el avance de los manifestantes y evitar su ingreso a la Ciudad de México.
La protesta forma parte de una serie de acciones realizadas durante los últimos días por normalistas y familiares de los 43 desaparecidos, quienes mantienen exigencias de justicia y esclarecimiento del caso ocurrido en Iguala hace casi 12 años.