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Chilpancingo, Guerrero.— “No venimos solamente a bailar la artesa o la danza de los diablos”, lanzó la alcaldesa de San Nicolás, Tarsila Molina Guzmán, al reclamar que el reconocimiento constitucional de los pueblos afromexicanos en Guerrero deje de limitarse al ámbito simbólico y cultural y se traduzca en presupuesto, servicios públicos y oportunidades para sus comunidades.
La alcaldesa del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) señaló que, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía(INEGI), en Guerrero 303 mil 923 personas se reconocen como "afromexicanas, afrodescendientes o negras".
Molina Guzmán destacó que el artículo 11 de la Constitución Estatal reconoce a los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas como sujetos de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio.
Además, recordó que los artículos 12 y 13 establecen obligaciones en materia de educación, becas, salud, presupuesto, caminos, actividades productivas y acceso de las mujeres a la tierra.
Sin embargo, afirmó que una parte importante de esos derechos todavía no se reflejan "en la vida cotidiana de sus comunidades".
En su participación, planteó armonizar la Ley 701 del Reconocimiento, Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas a fin de que el reconocimiento jurídico se traduzca en políticas públicas, presupuesto, autoridades responsables y resultados verificables.
"No venimos solamente a bailar la arteza o la danza de los diablos. Nuestras expresiones culturales nos dan identidad y orgullo, pero no deben utilizarse para reducirnos al folclore. Venimos a exigir el ejercicio pleno de nuestros derechos", expuso.
La alcaldesa demandó servicios de salud dignos, con infraestructura, personal y atención culturalmente pertinente, así como universidades sin exclusión, becas y acciones afirmativas para jóvenes afromexicanos.
También pidió transporte seguro para las mujeres, programas que garanticen su acceso a la tierra y proyectos productivos para las comunidades.
Molina Guzmán sostuvo que armonizar la legislación no representa un "regalo", sino un paso para atender lo que calificó como una "deuda histórica" producto de la "esclavización, el despojo y siglos de racismo".
Derechos de pueblos negros deben reflejarse en presupuesto
"No basta con reconocernos en la ley. El reconocimiento debe sentirse en los centros de salud, en las escuelas, en las universidades, en los caminos, en el transporte y en los hogares de nuestras comunidades", afirmó.
La edil pidió al Congreso Local establecer una "ruta legislativa con plazos, recursos y participación directa de las comunidades afromexicanas".
Sin atención médica, sin oportunidades universitarias, sin transporte digno y sin presupuesto, "el reconocimiento se queda únicamente reducido a un papel", advirtió.
"Que nuestros derechos dejen de ser una promesa para convertirse en una realidad", concluyó.