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Ciudad de México.- La confrontación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el magnate Ricardo Salinas Pliego escaló a niveles inéditos. Durante su conferencia matutina, la mandataria lanzó un exhorto directo a la ciudadanía: "No vean TV Azteca". Justificó su postura acusando a la televisora y a sus periodistas de difundir "mentiras descaradas" y de carecer de ética profesional al alimentar al público con falsedades.
Anticipando el enojo de Salinas Pliego, Sheinbaum no se limitó al llamado al boicot; anunció una estrategia de contraataque mediático que incluye la creación del segmento "Detector de mentiras" y un polémico premio al "mitómano de la semana", institucionalizando la confrontación diaria con los medios críticos desde el púlpito presidencial.
"Nos atacan porque denunciamos la verdad"
La respuesta de TV Azteca fue inmediata, durísima y no se guardó nada. A través de un comunicado oficial, la empresa de Salinas Pliego calificó las palabras de la presidenta como "un intento evidente de censura" y un ataque frontal a la libertad de prensa. La televisora reviró asegurando que el intento de boicot gubernamental será inútil porque millones de mexicanos eligen sus contenidos cotidianamente.
Asimismo, acusaron a la mandataria de adoptar una postura propia del "México autoritario" al tratar a los ciudadanos "como menores de edad" que no pueden decidir por sí mismos cómo informarse. Según la empresa, la furia presidencial no se debe a supuestas mentiras, sino a que la televisora mantiene una línea editorial que denuncia las fallas de la administración actual.
De las acusaciones de censura a los señalamientos de narcotráfico
El punto más crítico del comunicado de TV Azteca rompió cualquier cortesía política previa, lanzando acusaciones directas de corrupción y complicidad criminal hacia los niveles más altos de la llamada Cuarta Transformación. La televisora ligó los ataques de Sheinbaum a las denuncias que el medio ha hecho sobre la presunta "complicidad al más alto nivel con el narco y el crimen organizado".
En un señalamiento directo, el texto de la televisora mencionó a figuras clave del oficialismo, incluyendo a los gobernadores Rubén Rocha Moya (Sinaloa) y Américo Villarreal (Tamaulipas) —ambos bajo la lupa de agencias estadounidenses—, así como al senador Adán Augusto López. Por si fuera poco, la empresa remató acusando al gobierno de tolerar "redes insultantes de corrupción" presuntamente encabezadas por Andy y Bobby López Beltrán, hijos del expresidente López Obrador. La ruptura entre Palacio Nacional y el Grupo Salinas es total, y la batalla apenas comienza.
