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Ciudad de México.— “Ya saben cuál es mi opinión: no somos Santa Anna. Hay que defender la soberanía siempre”, sentenció Claudia Sheinbaum este miércoles, en una respuesta directa —y con un toque irónico— a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien celebró la invasión de 1847 que despojó a México de más de la mitad de su territorio.
La presidenta aprovechó para tocar la negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), señalando que Washington planteó 54 observaciones que podrían afectar la relación comercial, aunque, en su opinión, “ya prácticamente todos están saldados”. Sheinbaum precisó que algunas demandas, como las relacionadas con el sector eléctrico, no podían cumplirse al pie de la letra debido a la nueva Constitución y la ley que garantiza una participación pública de 54 por ciento y privada de 46 por ciento en el mercado energético.
En un giro hacia la política laboral, Sheinbaum anunció que el gobierno prepara una reforma a la Ley de Comercio Exterior para exigir a los productores que exporten contar con un certificado laboral, asegurando que sus trabajadores tengan seguridad social. La mandataria citó como ejemplo el caso de los jornaleros agrícolas de San Quintín y adelantó la instalación de un Centro de Atención coordinado con Baja California para inspeccionar condiciones laborales, buscando evitar amparos y garantizar justicia para los trabajadores.
Con tono firme pero no exento de ironía histórica, Sheinbaum dejó claro que México no sólo recuerda las lecciones del pasado, sino que actúa para proteger la soberanía, la justicia laboral y la integridad comercial frente a presiones externas. “Que no vengan a decirnos cómo hacer nuestras leyes; tenemos nuestra Constitución y nuestros acuerdos”, concluyó.